viernes, 25 de febrero de 2022

¡Apoyemos al pueblo Ucraniano!

 

El 24 de Febrero temprano, el imperialismo ruso atacó a Ucrania. Putin envió fuerzas rusas al territorio ucraniano. Rusia anunció que había destruido la infraestructura militar de la Fuerza Aérea de Ucrania. El ataque proviene de varias direcciones, incluidas Crimea y Bielorrusia. El presidente ucraniano Zelenskyy ha declarado el estado de guerra.

Representantes de varios estados, incluidos los yanquis y la República Federal de Alemania, así como la OTAN y la ONU, condenaron hipócritamente el ataque.

El imperialismo yanqui lleva semanas intensificando su intervención militar en Ucrania. Tiene interés en promover el cerco de Rusia y lo ha hecho durante décadas. Rusia no puede dejar esto sin respuesta, sobre todo porque Ucrania es un país con importantes rutas de transporte, acceso al Mar Negro y recursos naturales. El control de esta región es importante para que el imperialismo ruso mantenga su propia seguridad y estatus competitivo con el imperialismo yanqui.

La invasión del imperialismo ruso que ahora ha comenzado es así una expresión clara de las tres fundamentales contradicciones a escala mundial, especialmente la contradicción entre las superpotencias y potencias imperialistas y la contradicción principal naciones oprimidas-imperialismo. Los relojes apuntan a la guerra, porque los yanquis simplemente aceptan que este ataque es impensable.




¡Proletarios de todos los países, uníos!

 ¡Fuera imperialistas rusos de Ucrania! ¡Apoyemos al pueblo ucraniano!

 

El día 23 del presente mes y año, a las 5 de la mañana tropas de aire, mar y tierra del ejército ruso en una operación relámpago han penetrado en el territorio de Ucrania dando  inicio a su guerra de agresión imperialista contra este país, hoy día en su avance se encuentran a las puertas de la capital Kiev con el abierto propósito de derribar al gobierno del país y establecer una administración títere en todos los niveles estatales e imponer la “desmilitarización” del país, esto es ponerlo bajo el protectorado del ejército del Estado imperialista ruso.


Puede sorprender a algunos, que esta guerra de agresión y ocupación del país por la superpotencia atómica imperialista rusa, se haya producido ahora en que esta superpotencia atómica y la superpotencia imperialista hegemónica única, el imperialismo yanqui, como parte del desarrollo de su contradicción en medio de cousión y pugna, habían regresado a la mesa de negociaciones  para discutir un acuerdo general sobre armas estratégicas y demás problemas de “seguridad” y, entre estos, sobre la expansión de la alianza imperialista OTAN a los países que antes pertenecieron al llamado “Pacto de Varsovia”, las ex semicolonias del socialimperialismo soviético.


Pero, no puede ser ninguna sorpresa, si se tiene en cuenta que desde fines de enero los imperialistas yanquis habían hecho público que el imperialismo ruso iba a invadir de todas maneras Ucrania y que para eso era la concentración de más de cien mil soldados en la frontera común de Rusia con Ucrania, haciendo un llamado después a que todos su personal diplomático, ciudadanos, etc. abandonen Ucrania de inmediato y que, pocos días antes del ataque ruso, el genocida presidente Biden y otros altos representantes del imperialismo yanqui y de su instrumento la OTAN, habían declarado en forma categórica que “la OTAN no permitirá que Rusia toque un solo trozo de terreno de ningún país socio de la OTAN”, lo que repitieron en todas las ocasiones y que en caso que Rusia invada a Ucrania se le impondrán las mas duras sanciones económicas. Conocido es que Ucrania no es socia de la OTAN ni de la Unión Europea. Fue un mensaje oblicuo, con el que trasmitieron el mensaje claro que los imperialistas yanquis no iban a arriesgar ningún choque directo con los imperialistas rusos, así se daba carta blanca para que los imperialistas rusos desaten su guerra de agresión contra Ucrania. Los imperialistas yanquis habrían visto su oportunidad de aprovechar la desesperada situación de Putin y los imperialistas rusos para facilitarles  el camino a entramparse en una guerra de ocupación que esperan tenga consecuencias muy similares para los imperialistas rusos que la de Afganistán tuvo para los socialimperialistas soviéticos.


Los hechos expuestos confirman que la contradicción principal en el mundo es naciones oprimidas, superpotencias y potencias imperialistas, contra todos los ataques de los revisionistas de todo pelambre que niegan la contradicción principal para negar y atacar la definición del maoísmo. Esta contradicción naciones oprimidas-imperialismo sigue siendo y será en perspectiva cualquiera sean las circunstancias que pudieran repercutir posponiéndola transitoriamente para luego devenir principal de nuevo.


El que esta guerra de agresión imperialista se produzca en Europa Oriental no niega la importancia de las naciones oprimidas, pudiera desorientar que Ucrania está en Europa, pero ella es uno de los países que eran semicolonias de la URSS. En esos países, no se han desenvuelto revoluciones sino rebatiña imperialista y descomposición revisionista que dio margen a desenfreno burgués, a un desenfreno capitalista, así pasaron de unas manos a otras.


En el caso concreto de Ucrania, ésta quedó transitoriamente bajo el dominio semicolonial  principalmente del imperialismo ruso, a quien entregó sus armas atómicas en 1993 a cambio de proteger su seguridad. Luego en este siglo los imperialistas yanquis, alemanes, franceses y otros en colusión y pugna comenzaron a moverle el piso al régimen pro-ruso dominante en el país y vino la llamada “revolución de color”, luego el restablecimiento del régimen pro-ruso y posteriormente la “revolución del Maidan”, mediante la intervención indirecta de estos imperialistas usando la llamada “guerra de baja intensidad”, con lo que se produjo el cambio de régimen a uno conformado por diferentes grupos de la gran burguesía dependientes de diversos amos extranjeros como el actual sirviente de los yanquis Volodímir Zelenski (desde 2019).


En suma, Rusia dejó de ser el país imperialista principal que oprimía a Ucrania para pasar a ser el imperialismo yanqui, en colusión y pugna con otros países imperialistas, el imperialismo opresor principal de esa semicolonia. Ante esto vino la agresión directa e indirecta (guerra híbrida) del imperialismo ruso en 2014 con la ocupación de Crimea, el establecimiento de dos protectorados rusos en el Bajo Don y el resto del país quedó como zona de influencia del imperialismo yanqui y otros.



Ahora, con su guerra de agresión el imperialismo ruso busca restablecer su dominio, pero no ya como semicolonial sino con carácter de colonial. Esto está por definirse en los momentos actuales.


Ucrania, país oprimido, es el botín de la disputa imperialista. Por tanto en esta situación allí se están expresando no solo la contradicción principal sino también la contradicción entre la superpotencia imperialista hegemónica única, el imperialismo yanqui (el perro gordo) y la superpotencia atómica rusa (el perro flaco), con una economía del tamaño de la de Bélgica y las contradicciones, que se desarrollan también en colusión y pugna, de cada una de estas con las otras potencias imperialistas como Alemania, Francia, etc. Nos remitimos a la cita del Presidente Mao sobre el incidente del Canal de Suez en 1956 (ver discurso del Presidente Mao de 27 de enero de 1957).


Estos problemas que vemos desde comienzos de los 90 del siglo pasado en Europa, lamentablemente no en movimiento de la clase ni del pueblo, sino para pasar de unas a otras manos imperialistas, retrotraen fronteras a cómo eran antes de la II guerra mundial y están atizando nacionalismo. Todo esto confirma lo establecido por el Presidente Gonzalo, sobre Alemania después de la reunificación, que por lo que se vislumbraba y se confirma con todos estos acontecimientos, no iba a ser fácil su tránsito a superpotencia como sueñan. Estos desarrollos dados desde los 90 a la actualidad, estas situaciones rompen los equilibrios derivados de la II Guerra Mundial.


Todo ese dominio imperialista de la URSS en Europa Oriental se desgajó, el Pacto de Varsovia se cayó a pedazos, en el fondo rebatiña imperialista y descomposición del revisionismo. Por tanto el problema era nuevo equilibrio, nueva confrontación y distribución de fuerzas. Esos son los hechos que se están dando hasta ahora como muy bien lo estable el Informe de “La Escena Mundial” del Periódico Internacional Comunista.


¿Qué le corresponde hacer al pueblo ucraniano? Lucha de liberación contra el imperialismo principalmente ruso, guerra prolongada; falla es dirección política pero el proletariado y el pueblo ucraniano tiene larga experiencia de lucha, ha hecho la revolución socialista dirigido por el gran Lenin, ha derrotado la invasión nazi como parte del pueblo soviético y el Ejército Rojo en la Gran Guerra Patria dirigida por el camarada Stalin, así que generarán su dirección política, reconstituirán su Partido Comunista como partido marxista-leninista-maoísta militarizado, en medio de la lucha armada guerrillera contra el invasor desarrollando guerra de resistencia, guerra de liberación nacional como corresponde a la revolución en una nación oprimida.



El Presidente Mao nos llama a:

Unirse para derrocar el imperialismo, el revisionismo y la reacción mundiales, esto hoy día es plenamente vigente. Marchemos firmes y seguros a la Conferencia Internacional Maoísta Unificada para extender la partida de nacimiento a la nueva organización internacional del proletariado.


Mientras haya explotación sobre la Tierra no habrá un mundo nuevo por tanto el problema es destruir el imperialismo, el revisionismo y la reacción, todo sistema de explotación, y necesariamente se edificará el socialismo. Baste ver las experiencias socialistas vividas, barrieron, en pocos decenios, centurias de explotación, obvio que no total y cabalmente porque tiempo faltó pero cómo fue que países tan atrasados como China o la URSS se constituyeron en potencia o superpotencia. Solo el socialismo es capaz de desarrollar las fuerzas constreñidas por el imperialismo, el revisionismo y la reacción mundiales. Otra cosa es que en esos procesos se hayan restaurado y hayan devenido revisionistas, que hayan descaradamente desenvuelto capitalismo; es porque abandonaron el marxismo, porque restauraron el capitalismo, fue porque abandonaron edificar el socialismo, pero también allí se levantará la revolución y el socialismo volverá a ser desarrollado.


Como dijo el Presidente Gonzalo: Todo esto pondera más la contradicción principal y nos lleva a reafirmarnos que las naciones oprimidas son base de la revolución como tendencia principal en el mundo. Insisto, ver esa tendencia como tendencia histórica, como tendencia política y como comprensión que abre paso a la acción transformadora de los comunistas para que logre que se exprese más claramente. Nos reafirma, en síntesis, que las naciones oprimidas son base de la revolución como tendencia principal de la historia.


¡FUERA IMPERIALISTAS RUSOS DE UCRANIA! ¡APOYEMOS AL PUEBLO UCRANIANO!

 

Extraído de: MOVIMIENTO POPULAR PERÚ

Febrero de 2022 

jueves, 24 de febrero de 2022

Guerra en Ucrania: El rol de Estados Unidos, la OTAN y Rusia en el conflicto.

Re-publicamos artículo sobre situación internacional de 2014 del blogspot “Nuevo Perú”.

LA CRISIS DE UCRANIA

Ucrania perteneció al imperio zarista antes de la Revolución de Octubre de 1917, con el triunfo de la revolución proletaria en 1919 en Ucrania, ésta se incorporó a la Unión Soviética. Pasando a ser, como tal, un Estado de dictadura del proletariado y desarrollando la revolución socialista. Con el golpe contrarrevolucionario revisionista de Krushov en 1956, se restauró el capitalismo y la dictadura de la burguesía, con lo cual la ex Unión Soviética socialista devino nuevamente en  una inmensa "cárcel de los pueblos" y el sentimiento de ser ciudadanos soviético fue sustituído por el sentimiento nacionalista antiproletario dominante de "gran ruso", impuesto por el revisionismo como parte de su ideología burguesa, desatando el odio nacional. Con lo cual los revisionistas soviéticos cavaron su propia tumba, siendo estos enfrentamientos al interior del Estado revisionista, una de las causas que aceleró su hundimiento definitivo y su desarticulación. La superpotencia social imperialista, la ex Unión sovietica revisionista, se redujo a la Rusia imperialista. Es decir, quedó convertida en el "perro flaco" y prosiguió como superpotencia imperialista atómica, con un peso económico como el de la potencia imperialista de Italia y basada sobre todo en la exportación de gas, petróleo y otras materias primas y armas.

Ucrania firmó en 1993 el tratado de la Comunidad de Estados Independiente, con lo cual reconocieron su condición de Estado perteneciente a la esféra de influencia de Rusia y su sujeción militar a la misma. Históricamente, el eje sobre el cual se estableció el viejo Estado zarista, del cual es continuación el Estado de la actual Rusia imperialista, es el que va de Kiev a Moscú y que luego se extendió a Petrogrado. Esto hace que el territorio de Ucrania, no sólo la peninsula de Crimea, sea considerada por el imperialismo ruso como su zona estratégica, como su propio territorio, sin cuyo control y dominio, la existencia del mismo Estado ruso como entidad independiente y sobre todo como superpotencia atómica es puesta definitivamente en cuestión.

Por lo anteriormente dicho, desde 1991 a la fecha, todo lo que hace la potencia Rusa respecto a Ucrania es para conservar este estatus y todo lo que hace la superpotencia hegemónica única, el imperialismo yanqui (Estados Unidos - EE.UU.), y las otras potencias imperialistas como Alemania, Francia, Inglaterra, etc. es para suvbertir ese orden acentado sobre bases tambaleantes. No  ha terminado, como se palpa, el período de lucha contra las dos superpotencias. En este período está comprendido lo que se ha venido dando más acentuadamente desde los inicio de la década anterior y que han desenbocado en la actual situación que sacude a Ucrania, a Rusía y al mundo entero.

Entonces allí vemos la contienda de las dos superpotencias imperialistas, está ya no sólo se da por los países intermedios que los separan, sino que ha sido llevada al "propio territorio estratégico" de la superpotencia atómica rusa. Con lo cual, podemos establecer, que la anexión de Crimea (y luego Donetsk y Lugangsk) por parte de Rusia de Putin, es un zarpazo desesperado de los imperialistas rusos bajo su dirección, empuñando la vieja doctrina del "gran ruso" ( como el "pobrecito ruso"), para tratar de mantener el piso que se les derrumba bajo sus pies acelerado por la subversión que impulsan los otros inmperialistas, atizando el odio nacional contra la población rusa y armando las hordas fascistas, que son descendiente políticos de quienes sirvieron a la Alemnania hitleriana contra el país soviético en la II Guerra Mundial, en aplicación del plan de aplastarlos como superpotencia atómica. No es señal de fortaleza sino de debilidad. Pero además, ¿qué nos revelan todos estos acontencimientos de la lucha de clases en esa región?, nos revelan una verdad que se trata de ocultar tras ellos,que es la agudizaciópn de la lucha de clases del proletariado contra la burguesía en ese país, que se está expresando en todas estas décadas, ahora mucho más, como contradicción masas contra gobierno en un país que es arena de contienda entre las superpotencias y potencias imperialistas. Y como falta el Partido Comunista reconstituído, vemos que en este "río revuelto" se aprovechan las diferentes facciones burguesas y los imperialistas para desenrrumbar a las masas de su camino.

Por eso decimos, todos los males sin fin que padece el proletariado y el pueblo en ese país tienen un orígen, una causa, en la restauración capitalista. Por eso, en ese proceso histórico de restauración-contrarrestauración, que allí se está viviendo, lo que corresponde a los comunistas allí es reconstituir su partido, el PC como partido marxista-leninista-maoísta militarizado, que inicie la guerra popular para contrarrestaurar, es la revolución proletaria para restablecer la dictadura del proletariado y seguir desarrollando la revolución socialista. Esto se tiene que hacer en medio de la lucha contra la intervención extranjera, la división del país en esféras de influencia de las superpotencias y potencias imperialistas, contra el reparto del país y las anexiones.

Es necesario aplastar  todas aquellas posiciones que tratan de negar la existencia  y agudización de las tres contradicciones fundamentales a nivel internacional y, principalmente, la contradicción principal, es decir, la existente entre los países imperialistas y los países oprimidos como se expresa otra vez más en la actual guerra de agresión contra Siria.

Lo que se pretende es negar  la mayor maduración de las condiciones objetivas en estos países; que son la base de la revolución mundial y el botín del nuevo reparto en marcha, en medio de la colusión y la pugna imperialista; y por lo tanto el carácter de guerra imperialista de rapiña de todas las agresiones armadas contra los países oprimidos, que lleva a cabo el imperialismo, principalmente el yanqui, solo o en alianza con otros países imperialistas.

La agresión imperialista, la guerra imperialista, el inmenso genocidio y rapiña imperialista contra los pueblos de las naciones oprimidas, como estamos viendo en Palestina, Irak, Afganistán, Mali, Siria, etc., desata la ira de los pueblos que se levantan en poderosa lucha armada y causan el fracaso y atolladero político, moral y por lo tanto militar de los imperialistas. De esta manera, se va desarrollando la nueva gran ola de la revolución mundial. Por eso decimos, la reacción acicatea la revolución. Por tanto, el carácter de clase de guerras de liberación de todas las luchas armadas de los pueblos, sea quien sea, las fuerza que transitoriamente las encabecen.

Además, es necesario para cambiar el mundo, tener bien claro: que la crisis mundial del imperialismo agrava la lucha entre ellos por los países oprimidos y zonas de influencia; que, por consiguiente, los planes que aplican a través de las clases dominantes ligadas a sus intereses, lo que hace es agravar la crítica situación económica en dichos países, en cuya raíz está, su condición de países semifeudales y semicoloniales o coloniales, donde se desarrolla un capitalismo burocrático, base que genera modalidades políticas e ideológicas correspondientes. La crisis mundial seguirá descargándose sobre nuestras sociedades mientras mantengan esa condición y seguiremos siendo el botín de cada nuevo reparto.

El imperialismo no es uno solo, como nos enseño Lenin: existen por un lado un puñado de países imperialistas, ya sean estos superpotencias o potencias, en general, países opresores; y, por el otro, los países oprimidos, que son países coloniales o semicoloniales. Estos últimos sometidos económicamente al imperialismo, pero que poseen una soberanía o independencia formal.

Contrariamente a lo que digan los representantes del imperialismo y sus lacayos revisionistas, como los de la Linea Oportunista de Derecha (LOD) revisionista y capitulacionista, en  -la llamada “liberalización económica”, la “globalización”, “la nueva división internacional del trabajo”, etc. -todo lo que los imperialistas han impulsado junto con las clases dominantes de estos  países, más acentuadamente, en estás últimas décadas-,  no ha cambiado el carácter de los mismos sino más bien lo han preservado y evolucionado (...)

Además, en más de una oportunidad, el Presidente Gonzalo, ha señalado que: Se oculta o encubre el carácter semifeudal de nuestros países, la raíz del atraso sobre la que actúa la explotación imperialista; que después van a disolverlo tras el concepto de dependencia. Se niega la base semifeudal de las sociedades en los países oprimidos y por lo tanto la necesidad de la lucha campesina para barrerla; mientras, por otro lado, se intenta esbozar un anti-imperialismo que, carente de su base natural, la movilización antifeudal del campesinado, se disuelve en palabras y poses demagógicas.
Esto se hace para negar la necesidad de la revolución democrática en los países oprimidos, la necesidad de la guerra popular, que en éstos es guerra agraria (que se desarrolla como guerra unitaria, campo principal y ciudad complemento necesario), para acabar con las tres montañas que las oprimen: el imperialismo, la semifeudalidad y el capitalismo burocrático.

Tenemos que repetirlo, cuantas veces sea necesario: para el marxismo-leninismo-maoísmo no hay un solo imperialismo sino diferentes países imperialistas. Esto es, potencias y superpotencias imperialistas, que se dividen el mundo según sus relaciones de fuerza, económica y por lo tanto política y militar, relación de fuerza que está cambiando a cada momento. Así, hoy hay una superpotencia hegemónica, que es USA; la otra, la ex Unión Soviética social imperialista que quedó como “el perro flaco”, reducida a lo que hoy es Rusia, con un peso económico apenas como el  del imperialismo italiano, pero sigue siendo una superpotencia atómica.

Esto último, es un factor importante que ha de ser tenido en cuenta para estudiar el desarrollo de la colusión y pugna imperialista por nuevo reparto; aspecto clave para los imperialistas yanquis para el mantenimiento de su hegemonía y por lo tanto para todos los otros imperialistas. Porque, sí los Estados Unidos logran, aplicando su plan estratégico para la contienda ínter imperialista con Rusia, establecer su “paraguas nuclear”, y, con ello, consiguen neutralizar la capacidad ofensiva de los cohetes de ojivas nucleares múltiples (junto con la capacidad de guerra espacial) de los imperialistas rusos; entonces, se habrá roto por el lado yanqui, el equilibrio militar (sobre la base de similar poderío nuclear de ambas) que hay entre ellos y Rusia; y los imperialistas yanquis tendrían la capacidad de  atacar el suelo ruso y todo lo demás.

Ese es el plan del imperialismo yanqui, que viene desde la época de Carter y que, con Reagan, se conoció como la “guerra de las estrellas”. Hoy, aparece como reducido al “sistema de defensa anti-misiles europeo con radares de detección y eliminación de misiles”, por ser establecido en “Polonia y la República Checa para “proteger a Europa de un posible ataque de Irán o Corea del Norte”, que está entrabado, porque hay oposición cerrada de Rusia.

Pero no olvidar que, para tener una comprensión clara de la situación en su conjunto y de las negociaciones y acuerdos  diplomáticos, por otro lado, ha sido ampliada la capacidad ofensiva conjunta atómica -yanqui y francesa- ya que se ha ubicado con submarinos nucleares y otros aprestos bélicos más en el Golfo Pérsico y zonas adyacentes del Mar Mediterráneo; con lo cual, están haciendo un rodeo para superar los países intermedios que los separan de Rusia. Por la cercanía alcanzada con su desplazamiento se encuentra en posición cercana y directa para amenazar el suelo ruso, su capacidad defensiva y ofensiva. Pero no es suficientes, mientras por ese lado, sigan existiendo países que los separan, que están en disputa, como Irán y Siria.

Entonces, lo que ambas superpotencias buscan, en el momento, es ganar tiempo para empujar más el desarrollo de las contradicciones en el campo contrario como sucede en la actual “crisis en Ucrania”, en la zona estratégica de influencia rusa, o en las fuerzas subversivas mercenarias de la OTAN en Siria (fuerzas de “oposición”), que se complica, o países imperialistas al interior de  esta Alianza, en los propios Estados Unidos, y para mejorar sus aprestos ofensivos o defensivos.

Sobre las alianzas o alineamientos de los imperialista, tener siempre presente, que tales “alianzas” son siempre circunstanciales y pasajeras, que no hay “bloques imperialistas”, que la contradicción entre ellos es absoluta, los imperialistas están enfrentados uno contra otros por sus intereses. Los imperialistas yanquis no tienen amigos sólo tienen  enemigos, como toda potencia hegemónica en la historia; en esto ver también como se hunden los grandes imperios.

Por ejemplo, en la guerra contra Afganistán o la segunda de Irak (2003) , el imperialismo inglés actuó como el más cercano aliado yanqui, esto no fue por que ambos tengan una cultura anglo sajona. No, ese no fue el fundamento, sino como lo confiesa el mismo Primer Ministro británico de ese momento, el genocida Blair: conscientes dice de que no son más la otrora superpotencia, fue para “asegurar a Gran Bretaña una fuerte posición (…) Esa cercanía nos aseguró (…) una influencia significativa(…) fue correcto. Eso valió en el Cercano Oriente. Y eso valió en mayor medida en China e India”. Hoy (2014), es Francia con Holande, quien prosiguiendo los planes de Sarkosy busca, a la sombra de la superpotencia hegemónica única, se le reconozca su dominio del Mediterráneo, en el eje que va en línea recta desde el Atlántico hasta el Golfo Pérsico, disque que para asegurar a Europa el suministro de petróleo, ver el Libro Blanco de la Defensa de Francia 2009-2014.

Para ellos, no hay principios de la “verdadera amistad”, por el contrario, como nos enseña el presidente Mao, la pugna, la rebatiña imperialista por llevarse la mayor tajada de la torta es absoluta y la colusión de unos con otros es relativa, lo que determina el carácter circunstancial y pasajero de las alianzas imperialistas. Como dijo Marx, ¡Hay del proletariado si la burguesía se pudiera unir!

Los imperialistas violan cuando quieren sus propios acuerdos, su propio derecho internacional, el principio de no agresión. La ley es para que la cumplan los otros, la potencia hegemónica única la usa. Lo que buscan legitimar oponiendo un supuesto principio  o doctrina del “derecho de intervenir”, como lo emplearon en 1999 en su agresión contra Servia para el cambio de régimen político en ese país y la secesión del Kosovo como protectorado imperialista, con el estacionamiento de 50 mil soldados de la OTAN y la limpieza étnica de servios y gitanos, y también lo hicieron así en Sierra Leona.

Repetimos, por que es necesario hacerlo, cuando los imperialistas, solos o coaligados van contra un país oprimido, o contra varios de estos países del  Tercer Mundo, en ese momento no sólo se expresa la contradicción principal, sino también la tercera contradicción, la contradicción ínter imperialista como nos enseño el Presidente  Mao en la  “crisis del Canal de Suez”  a mediados de los años 50.

Por eso, no podemos permitir que nos echen tierra a los ojos. La paz, la armonía, entre los imperialistas son viejas teorías vueltas a contar, como la del superimperialismo, ultra imperialismo, neo imperialismo-neocolonialismo, etc., que según las caracterizó Lenin, son “un sin sentido teórico y un sofisma práctico, que constituyen un método deshonroso, para defender el peor de los oportunismos”. Viejas teorías que, hoy específicamente, apuntan contra la revolución democrática, contra el movimiento de liberación nacional.

Como acabamos de decir, para el marxismo-leninismo-maoísmo no hay un solo  imperialismo sino diferentes países imperialistas, esto es, potencias y superpotencias imperialistas, que se dividen el mundo según sus relaciones de fuerza, económica y por lo tanto militar, relación de fuerza que está cambiando a cada momento. Así, hoy hay una superpotencia hegemónica, que es EE.UU.; la otra, es “el perro flaco”, Rusia, y potencias imperialistas como Gran Bretaña, Francia, Alemania, Japón, China, Holanda, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Italia, España, etc., que en total son sólo un puñado de países opresores.

Sobre esto, es ilustrativo  a modo de ejemplo como un representante del pensamiento del imperialismo alemán, como es el profesor de “ciencias políticas”, Martin Wagner , saca las consecuencias políticas y militares para Alemania de las actuales relaciones de fuerzas entre los imperialistas; en relación al caso del “Affere-NSA”, revelado por el ex-espía Snowden. Este profesor reaccionario contradiciendo a un encallecido revisionista, concluye que pretender “como lo había planteado el Líder de la futura oposición Gregor Gysi (del Partido de la Izquierda)” de “que el gobierno federal trate con los Estado Unidos “al mismo nivel” es vivir en un mundo de fantasía en cuanto a la política de seguridad”, entre otros, porque:

“Desde el hundimiento de la Unión Soviética en 1991 los Estados Unidos pertenecen a una liga, en la cual no hay ningún potente contrincante ni  en lo económico ni tampoco en lo militar. Su parte en el producto bruto interno mundial es del 22 por ciento y con ello todavía significativamente antes de China, que con el 12 por ciento toma el segundo lugar. Visto desde el punto de vista militar, el dominio es todavía mayor: el 2012, el importe de los gastos militares americanos fueron de 646 mil millones de dólar. Esto representa el 41 por ciento de los gastos militares mundiales o el 78 por ciento de los que los estados de Europa, Eurasia, del Cercano y Mediano Oriente, del Norte de África como de Asia en conjunto disponen para la Defensa. Para comparar: el presupuesto alemán para la Defensa fue en 2012 de 40 mil millones de dólares.
La supremacía americana, que fue construida y ampliada desde la Segunda Guerra Mundial, naturalmente que tiene consecuencias para la política exterior y de seguridad (…) En todas las “Estrategias de Seguridad Nacional” de los presidentes Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama (hoy Joe Biden), dadas a conocer, se establece, que los Estados Unidos se dan el derecho,  de perseguir sus intereses vitales, en caso necesario,  en forma unilateral. En la última Estrategia de Seguridad Nacional, que la Casa Blanca ha presentado en mayo de 2010, sobre ello, literalmente dice: “Los Estados Unidos deben reservarse el derecho, de actuar unilateralmente, si la defensa de nuestra nación y nuestros intereses lo exigen”. 

Es indudable que este profesor alemán levanta tanto el “poderío” yanqui, porque es representante de la facción imperialista alemana, que en la actual situación mundial prefiere avanzar  en alianza con los EE.UU., estos son los llamados “atlantistas”. Parece ignorar el poderío atómico equiparable de Rusia y que hay otras potencias que también tienen capacidad nuclear y balística como Inglaterra, Francia (con submarinos atómicos con cohetes con ojivas nucleares) y China. El revisionista Gysi, no “vive en una fantasía” como plantea el profesor alemán “atlantista”; al menos, no es tan fantasioso como los de la LOD revisionista y capitulacionista en el Perú, que plantean que el imperialismo yanqui ha dejado de ser la superpotencia hegemónica única. Lo que este revisionista sugiere al menos, pero no lo dice, al  gobierno de su Estado imperialista, criticando a la ex canciller Merckel, es que al menos utilice la contradicción de la superpotencia atómica rusa, “el perro flaco”, con la superpotencia hegemónica única, el imperialismo yanqui, para que pueda plantar cara al gobierno yanqui en el asunto del espionaje masivo de la NSA contra ellos. Así, en el debate parlamentario,  este revisionista del Partido de la Izquierda (ex-PDS, que fue el sucesor del SED revisionista de la RDA), muestra que buscar representar a sus patrones de la otra facción imperialista alemana, la que es partidaria de un acercamiento o utilización de la contradicción entre el imperialismo ruso y el imperialismo yanqui, para avanzar en la actual situación, en los propósitos del imperialismo alemán de convertirse en el futuro en una nueva superpotencia y pugnar por la hegemonía mundial, estos son conocidos como los de la “Ostpolitik”, o sea de acercamiento o tratativas con Rusia, antes fueron partidarios del acercamiento a la ex Unión Soviética y sus representante más conocido fue Willi Brant (ex-canciller y cabeza del SPD) y su asesor Bahr, otro que se alinea en esta dirección es el ex canciller Schmidt, quien ha recordado hace un par de años que en la época de Prusia, los alemanes fueron aliados de Rusia. Sin olvidar que el también excanciller Schröder trabaja para el monopolio ruso Gasprom.

EL IMPERIALISMO YANQUI  ES UN GIGANTE CON PIES DE BARRO

Al imperialismo yanqui, más que a los otros imperialistas, su propia condición hegemónica lo hunde más. Por su propia naturaleza imperialista y para mantener su hegemonía, lo específico en su caso,  está obligado a llevar varias guerras al mismo tiempo, además de estar presente militarmente en todos los continentes del mundo.
Es un  inmenso costo, aunado al sostenimiento de su inmensa maquinaria militar y de espionaje en estado de guerra; están los costos por los gastos ya hechos en las guerras de agresión y los emergentes, por la “ayuda a los veteranos” y los intereses de los créditos de guerra; sin contar el costo social que le ocasionan en su propio suelo el desprecio a la vida y la dignidad de las masas de poblaciones indefensas ante el genocidio que, como parte del plan imperialista de sojuzgarlas, aplican contra ellas en los países que sufren su agresión.
Como va a ser que no tenga ninguna repercusión en la población de ese y los demás países imperialistas, lo que ya es parte de la cultura dominante, de la moral de los gobernantes, según la cual es justo que el presidente, en este caso el genocida Obama, ordene pulsar un botón para que sus “droner” disparen fuego y acero masivo contra “objetivos” en medio de lugares densamente poblados; luego en los medios son ensalzados estos genocidios, como “gran éxito en la lucha contra el terror”. Después, en las imágenes que propalan aparece un escenario apocalíptico de destrucción y cadáveres destrozados, que luego se sabe pertenecen a niños, ancianos y población civil, como lo hacen a diario.
Esto hacen no sólo en los países contra los cuales les han declarado la guerra y a cuyas Fuerzas Armadas se les niega tal condición y el derecho de guerra, sino que lo hacen también contra países en los cuales llevan una guerra no declarada o secreta como en Yemen, Pakistán, etc. Y lo hacen con plena impunidad, contra ellos no hay ni leyes, ni jueces, ni tribunales nacionales o internacionales que valgan. Por eso nos reafirmamos en que: ¡sólo el pueblo con guerra popular hace justicia!
Y, esta guerra imperialista, necesariamente tiene que regresar a casa, siguiendo el ejemplo del imperialismo genocida, con esa misma lógica,  se producen en casa los asesinatos en masa contra escolares y otros indefensos cometidos por individuos para dar rienda suelta a su frustración.
Pero, lo que es principal, el movimiento contra la guerra imperialista irá en aumento y sumado a la mayor explotación de la clase y a la miseria creciente de las masas en el propio país, todo esto, acicateará de todas manera la agudización de la lucha de clases en los Estados Unidos, como también está sucediendo en todos los países imperialistas, es decir, causando una mayor  agudización de la segunda contradicción, la contradicción burguesía proletariado.
En un largo artículo de un diario ligado al capital financiero alemán leemos: “El impulso keynesiano dado por las guerras a su economía, sobre todo a los grandes monopolios del armamento, de las compañías de seguridad, de la logística de sus tropas y del petróleo, por otro lado, aumentan su endeudamiento interno y externo”.
Los costos para el imperialismo yanqui, según esta fuente, “por la guerra de Afganistán serían U.S.$ 3.103 billones hasta ahora y en el futuro habrá que sumar U.S.$ 3.987 billones; por la segunda guerra de Irak son U.S.$ 3 billones hasta ahora a lo que hay que sumar por intereses acumulados de  los créditos de guerra U.S.$ 7 billones hasta el 2053. Son cifras casi impensables que pesan sobre las finanzas públicas y toda la economía nacional de USA ”. 

 Allí mismo se lee:
 “Finalmente Washington ha tenido un fracaso moral, de haber llevado a cabo una guerra sin ningún fundamento y con sus falsas promesas de libertad ha causado males incalculables, más pesados que los costos (económicos), que también son mucho más altos que lo calculables. El  prestigio de América (USA) está malogrado. De ahí que se le haga tan difícil a Obama, obtener respaldo para un ataque militar contra Siria, el cual debería castigar el ataque con gases venenosos de Damasco: Obama está bajo la larga y oscura sombra de su antecesor”.
Más aún, en este diario escriben respecto a la guerra contra Siria:
“La retenida ofensiva de Obama contra el dictador de Damasco tiene muchos fundamentos (…) Sobre uno de los más importantes casi no se habla: el dinero –o mejor el dinero escaso. América (USA) está altamente endeudada. El limite legal de endeudamiento de 16,7 billones de dólar será alcanzado a mediados de octubre. El país se está recuperando lentamente de una recesión…”

El imperialismo yanqui es el mayor exportador de capitales a nivel mundial, lo que se expresa en desbalances en su economía. El imperialismo yanqui,  es un gigante con pies de barro, con una inmensa deuda externa, de los hogares y empresas y gran déficit comercial. Es pues, el más monopolista, el más parasitario y el que atraviesa por una mayor descomposición que los demás países imperialistas, que también están comprendidos en el mismo proceso de hundimiento-barrimiento.
Tanto en los países imperialistas como en los países oprimidos se fomenta el rentísmo, una forma muy difundida es la inversión en bonos de la deuda que emiten los estados y es el gran negocio de los bancos, de la gran burguesía financiera, de esta manera se promueve la inversión del ahorro privado en la especulación financiera antes que en la producción.  Así, los propios estados, las empresas y los particulares compiten por la compra de deuda estatal. La especulación con los bonos de la deuda, es más patético en el caso yanqui; porque con ellos financia sus guerras de agresión, el gasto militar, inyectando esos capitales en desarrollar más su industria bélica, para trata de impulsar su economía; otra señal de su hundimiento es: que libra sus guerras de agresión, cada vez más, con soldados inmigrantes de los países oprimidos y señores de la guerra de los países ocupados (son dos signos que la historia ha visto en el hundimiento de los imperios, como el romano y el español).

¿CÓMO SE EXPRESA  HOY  LA DISPUTA IMPERIALISTA POR EL TERRITORIO ECONÓMICO EN EL PLANO POLÍTICO Y MILITAR?

-     EL PLAN DEL IMPERIALISMO BUSCA LEGITIMAR SU AGRESIÓN TRAS  SU “OBLIGACIÓN DE PROTEGER”

Entonces, ¿qué se ve? Una superpotencia hegemónica única, los Estados Unidos, que como tal dirige, en colusión y pugna, el nuevo reparto de los países oprimidos, tratando de legitimar su agresión contra estos países, primero, con su “guerra contra el terrorismo” y/o con la “obligación de proteger”, es decir antes como ahora con la defensa de sus “derechos humanos”. Para crear opinión pública nacional e internacional a favor de su guerra imperialista de agresión y en contra de la guerra de resistencia de los países que padecen su agresión y ocupación militar y aislar a las luchas armadas de liberación nacional como “terrorismo fundamentalista”. Es decir para dividir el movimiento anti-guerra imperialista en su propio país y para aplastar sin reconocer la condición de fuerza beligerante a los revolucionarios.

¿Qué más se ve? Un puñado de potencias imperialistas que se coluden en esta guerra de rapiña y que pugnan con la superpotencia yanqui  y entre sí por arrancharse la parte mayor en este nuevo reparto, esto se expresa en los acuerdo y desacuerdos que expresan los gobiernos y parlamentos de estas potencias, con  inclusos diversas formas de oposición, etc.
Entonces, ¿en qué esta el imperialismo yanqui? Está por desarrollar a sangre y fuego su guerra de agresión con un objetivo inmediato (Siria), otro a mediano plazo (Irán) y un objetivo estratégico (Rusia). Ese es el plan del imperialismo, lo cual trata de legitimar, de encubrir o emboscarlo para asegurar su cumplimiento.
El control sobre Siria e Irán tienen gran importancia estratégica para el imperialismo yanqui, no sólo por su situación estratégica con respecto a su objetivo estratégico principal ( Rusia); sino también en la contienda ínter imperialista, para asegurar “por siempre jamás” su condición de superpotencia hegemónica única; al acceder al control estratégico de una de las regiones claves del mundo para la obtención de petróleo para casi todos los demás países imperialistas. Así, tendrían en sus manos el control a voluntad de la llave de la provisión de petróleo a los demás. Y, este segundo aspecto, es por eso el que se presenta como el más problemático para que los yanquis puedan alinear a los demás en su plan contra Rusia. El acuerdo transitorio firmado en los últimos días en Ginebra entre “los cinco más uno e Irán”, no alejan a los imperialistas de sus metas, más bien les ponen plazo para que Irán se someta a sus exigencias. Son los acuerdos en el camino de someterse a la subyugación nacional o la guerra.


El plan del imperialismo no es la búsqueda de acuerdos o consensos, muy por el contrario (basado en su fuerza militar y el despliegue de estas en posición de combate), antes del golpe bélico buscan aislar nacional e internacionalmente al agredido, paralizar por medio de su propaganda y acción diplomática la defensa del agredido, lo acusa de todo para desprestigiarlo, para pintarlo como bandido y después tratarlo como tal;  para paralizar su capacidad material (desarme), dividir sus fuerzas (el frente nacional) y desmoralizarlo. Para impulsar las fuerzas partidarias de la subyugación nacional y la capitulación ante el imperialismo. Entonces el plan del imperialismo no son “los acuerdos de paz”; eso, no sólo es una estupidez, sino la repetición de lo que dijo la LOD en el Perú, que la “paz era una necesidad del imperialismo” (ver  las “cartas…” de la patraña). Por eso, lo que hace el agente de la reacción que ha usurpado la web “SR”, es sembrar confusión, servir a la guerra imperialista y tratar de desviar a los comunistas en el cumplimiento de la tarea de la reorganización general del Partido.

Eso es lo que estamos viendo en la actual intervención imperialista contra Siria y en la preparación del mayor genocidio con ataque militar directo en marcha contra este país. Los imperialistas tratan por todos los medios, incluidos los diplomáticos, de cambiar la correlación de fuerzas militar sobre el terreno a favor de las fuerzas de la agresión militar que dirigen con oficiales propios, comandos, asesores, armamento, paga de las fuerzas armadas “opositoras” que han levantado, para negociar en base a lo ganado en el campo de batalla el nuevo estatuto de ese país y el “gobierno de transición” a su servicio, como lo devela la propia intervención del ministro de Exteriores Kerry en el senado yanqui.
Kerry dijo, que si ellos no atacan entonces se beneficiaran las fuerzas islamistas que forman parte de estas “fuerzas armadas opositoras”  y dirigidas por ellos. Parece sin sentido ¿no? Pero tiene sentido, si se ve que con la actual conformación de fuerzas armadas “opositoras” no van a poder ganar y menos  mantenerlas muy disciplinadas para sus planes de una “nueva Serbia” en Siria. Tratan de sacar lección de lo que sucede en Libia.
 Pero el imperialismo yanqui no atacó y se beneficiaron con el acuerdo, pues con la amenaza del ataque inminente, creíble, lograron el acuerdo de desarme parcial del gobierno sirio de Asad, al que fue llevado por su valedor (Rusia). Con el acuerdo, los imperialistas yanquis, ganaron en “legitimidad” y el tiempo necesario para recomponer su frente interno y externo (ambos en problemas como hemos visto en las fuentes periodísticas citadas anteriormente en la parte 3.). Y, lo más importante, de acuerdo al propio Kerry, tiempo necesario para abordar el asunto de sus “fuerzas opositoras”. El tiempo que necesitan para reorganizar esas fuerzas mercenarias lacayas (“opositora”), centralizando el mando político y militar de las mismas bajo su férreo comando para luego golpear .
Golpear de tal forma, que permita a estas “fuerzas opositoras” tomar la iniciativa e imponer su  salida “negociada” para dividir el país en zonas de influencia (siguiendo su “modelo yugoslavo”). Para, en el paso siguiente, engullirse a Irán. Eso es lo que está tras el “acuerdo de destrucción de armas químicas” de Siria. Entonces el papel de Rusia es haber empujado más al gobierno de Asad a la capitulación y con ello legitimar la agresión, reconociendo que el monopolio de la posesión y uso de las armas de destrucción masiva” (ABC Armas) les corresponde a los imperialistas. Tal como en el caso de Irán. Los imperialistas rusos a cambio quieren seguridades para ellos, dicen si ya no hay peligro en Siria y en Irán, entonces ya no es necesario el “paraguas nuclear europeo”, los yanquis dicen: ¡No! Ya no tendrían la capacidad de fabricar armas atómicas, pero todavía están en posesión de cohetes balísticos de largo alcance. Todo esto revela lo que está detrás.  Pese a las componendas la cosa sigue.
Los imperialistas no quieren una Siria unida en esa zona estratégica y  en las fronteras de su protectorado, el Estado sionista de Israel.  Pese a todo el imperialismo yanqui y sus aliados están perdiendo en Siria esta “guerra civil”. Lo develó la propia resolución del senado norteamericano que autorizó, antes del acuerdo de desarme parcial,  cuando acuerda dar un plazo de 60 días a Obama para la “acción militar contra Siria” y  fija el objetivo político de la mayor  agresión y genocidio: “cambiar las relaciones de fuerza en beneficio de la oposición” (según informaron los diferentes medios en el mundo el día 6 de setiembre ). No es pues por el uso del “gas sarín” u otro por parte del régimen contra la población civil, eso no les importa para nada.

El nuevo reparto se hace de acuerdo a la relación de fuerzas entre los imperialistas

Pero el nuevo reparto se hace de acuerdo a la relación de fuerzas económica, política y militar entre los imperialistas, es decir de acuerdo a la correlación de fuerzas entre ellos. Por eso, antes y después, la situación será de tensión entre ellos, “el Primer Mundo está en redefinición” (P. Gonzalo en el Tercer Pleno).  Las potencias imperialistas bregan por convertirse en nuevas superpotencias y así poder pugnar por la hegemonía mundial para poder ocupar el lugar que hoy ostenta el imperialismo yanqui e imponer a través de una nueva guerra mundial (que sería la tercera) un nuevo orden mundial y un nuevo reparto.
Pero, lo que se desarrolla ahora, viene desde comienzos de los años 90. Están en nuevo reparto de los países oprimidos, que estuvieron sometidos a la ex Unión Soviética social imperialista, que se hundió sin que haya sido derrotada en una tercera guerra mundial. Todos los acontecimientos de alguna importancia, desde comienzos de los 90, hasta el que está en marcha en Siria, bélicos y no bélicos, acaecidos  en el Este de Europa hasta las ex repúblicas soviéticas de Asia y en el Medio Oriente, Golfo Pérsico y Afganistán, lo demuestran hasta la saciedad.

 ¿Quién dirige éste nuevo reparto? El imperialismo yanqui, en su condición de superpotencia hegemónica única

Hoy es Siria donde todavía, la superpotencia atómica Rusia, mantiene su influencia, luego seguirá Irán, que es cuestión clave en todo esto, pues el imperialismo yanqui quiere recuperar lo que perdió en 1979. Sin perder de vista que el objetivo estratégico del imperialismo yanqui en esta colusión y pugna imperialista es neutralizar y luego aplastar esa condición de superpotencia atómica que todavía ostenta el imperialismo ruso.
¡No! Todavía no es la China social imperialista por su todavía baja capacidad ofensiva en relación a las demás potencias imperialistas. Que en los últimos años, fuera de sus anillos de defensa territorial sólo ha sido capaz de desplegar fuerzas militares para llevar a cabo una “acción policial anti-piratería” en Somalia.  Con China todavía aplican la contención y prima la colusión, pero la pugna es absoluta, como entre los demás imperialistas. En la región del Golfo, China no tienen desplegada ninguna fuerza militar y sus empresas en Irak, por ejemplo,  están bajo la protección militar del imperialismo yanqui, así como su  aseguramiento del suministro energético de esta región.
Lo último, los revisionistas chinos actuando, como Krushov en la crisis de los misiles en Cuba (1961), aventurera y capituladoramente,  establecieron una nueva zona de seguridad aérea que se sobreponía con las de Japón, Taiwán y Corea, luego los imperialistas yanquis enviaros dos aviones de combate que se pasearon en la zona establecida por China, lo mismo hicieron los imperialistas japoneses sin pedirles ningún permiso. Cuando los del Ministerio de Defensa de China, para salvar la cara, dijeron que ellos habían acompañado a dichos aviones de combate, los imperialistas japoneses dijeron que China no tiene aviones de combate capaz de acercarse a los suyos. Ver que en el Sudeste de Asia la India es usada para contener la penetración china en Nepal y los demás países limítrofes  por ese lado.
 En lo económico Rusia todavía no se ha recuperado, como afirman algunos, ahora en 2013, en plena recesión mundial afrontan agudos problemas que se reflejan en devaluación del rublo en comparación con el Dólar, el Euro y el Yen japonés y un aumento de la inflación y la baja de los precios de las materias primas en el mercado mundial. No se recupera desde que a comienzos de los años 70 se profundizó la crisis económica de la ex Unión Soviética, en que su economía cayó más abajo que la del imperialismo italiano, la cuarta economía de Europa occidental. Hoy ocupa el 11vo lugar a nivel mundial y su PBI supera apenas el de Italia. Rusia además de ser el segundo país exportador de armas, después de los Estados Unidos, exporta ante todo gas, petróleo y metales y es importador de maquinarias, transporte pesado, productos químicos y electrónicos y productos electro-técnicos. Es exportador de capital. Además es necesario sopesar los siguientes hechos:

“Tiene una reserva de 500 mil millones de dólares y una necesidad de recuperación en todos los terrenos de las inversiones cercana a esa suma, lo que lo conduce a una extrema necesidad de capitales y a un fuerte desarrollo inflacionario. Naturalmente, Rusia se esfuerza después de la caída de los precios de petróleo y gas, en obtener un mejor margen en ese sector, para así poder comprar la tecnología y mercadotecnia occidental. Por eso, es bastante dependiente del desarrollo de sus propia base de materia prima (…) La difícil situación financiera de Rusia es especialmente  clara en el sector Defensa, si bien todos los otros sectores se encuentras en similar situación (en 2009, nota nuestra) (…) La situación objetiva en el sector militar de la Federación no dan base para demostración de Poder mundial y señales amenazantes. El presupuesto militar fue en 2007 de 35 mil millones de USA-Dólar, el presupuesto militar de los EE.UU. es de alrededor de 547 mil millones de USA-Dólar y de Alemania de alrededor 37 mil millones de USA-Dólar (…) La necesidad de armas de las Fuerzas Armadas rusas es extremamente alta, después de largos años de baja financiación. De las consecuencias de la actual crisis económica ha sido golpeada, sobre todo, la Fuerza Aérea. El inventario de aviones entre 2002 y 2010 va a bajar de 5100 a 2000. Todos los MiG 29 deben ser sacados del tráfico. 70% de todos los campos de aterrizaje necesitan de una urgente reparación general. Un comandante de regimiento gana menos de 600 Euros (mucho menos de lo que gana en Perú un general con ese mando de tropa, nota nuestra). El más grande problema para la mantención de la oficialidad es el problema de la vivienda. Para 122,000 oficiales les falta todavía la vivienda, pese a que el gobierno federal alemán para el retiro del Ejército Soviético de la ex RDA les facilitó un programa de ayuda de mil millones de Euros. La corrupción –un problema general del país- es también un mal del ejército. En 2008 quedaron consentidas para cumplirse sentencias penales contra 290 oficiales y ocho generales. No hay dinero para equipamiento con uniformes simples, y el 40% de los edificios de las Fuerzas Armadas necesitan renovación urgente. Viendo los problemas financieros, no es posible pensar en una completa reforma militar que es de urgente necesidad. Los anuncios del aumento de fuerza bélica que de tiempo en tiempo provienen de Moscú no se pueden tomar literalmente(…) El número de reclutas disponible no es suficiente para cubrir las plazas de soldados vacantes (…) La federación Rusa es junto con los EE.UU.  la mayor potencia nuclear del mundo. Esa posición no cambia  tampoco, pese a que su potencia económica es como Alemania, Francia o Inglaterra” (6).  La cita es un poco larga, pero en muchos casos preferimos hacerlo con sacrificio de la agilidad de exposición, pues es uno de los propósitos del presente trabajo el combatir la desinformación y falseamiento de los hechos que presentan los imperialistas, reaccionarios y revisionistas, de los que se sirve el derechismo para tratar de desenrumbarnos.


El imperialismo yanqui superpotencia hegemónica única y enemigo principal de los pueblo del mundo


LA BASE ECONÓMICA DE LA CONTIENDA IMPERIALISTA

Hay que ver cómo va esta contienda, partiendo de la base económica, como lo haremos en las páginas siguientes. Sin perder de vista que el primer mundo está en redefinición; que se expresa en como se va produciendo el hundimiento de la superpotencia hegemónica única, imperialismo yanqui, en un largo proceso con florescencias pasajeras y recaídas pero seguro; como la superpotencia atómica rusa busca recuperarse a largo plazo; como otras potencias imperialistas del segundo mundo le pisan talones, dentro del proceso de hundimiento-barrimiento en que se encuentra el imperialismo por la revolución mundial cuya base son los países del Tercer Mundo.
Nosotros, tal como nos enseña el Presidente Gonzalo, somos partidarios de la teoría del Presidente Mao de “tres mudos se delinean” para establecer la estrategia y la táctica de la revolución mundial y, por tanto, somos contrarios a la teoría revisionista de Teng de los “Tres Mundos”, que no es otra cosa que ponerse a la cola de una de las dos superpotencias.
 Hay que ver, qué consecuencias ha tenido la crisis mundial de 2008, y la actual recaída, para la hegemonía del imperialismo yanqui y las pretensiones de sus rivales; como hay que tener en cuenta, lo ya tratado, sobre como se desenvuelve el capitalismo burocrático que impulsa el imperialismo en los países oprimidos coloniales y semicoloniales, de acuerdo a las condiciones económico-sociales allí reinantes. Todo dentro del actual proceso de mayor maduración de las condiciones objetivas para la revolución mundial.

jueves, 10 de febrero de 2022

TEMPOREROS: Levantemos Comités de Temporer@s en Lucha

¡A CREAR NUEVO MOVIMIENTO TEMPORERO!

En nuestro artículo anterior “Temporeros en el Maule” tratamos lo básico respecto al problema temporero: Cuánto ha aumentado la cantidad de personas que trabajan en el campo en la región del Maule; breve relato de las condiciones laborales; la gran concentración de la tierra en pocas manos; principales frutos exportados y sus destinos y un borrador de demandas para el naciente nuevo movimiento temporero y campesino que pronto ha de levantarse en Chile.

En distintas regiones se está comenzando a agitar las demandas y denuncias de las precarias condiciones de los temporeros en un contexto donde el alza del costo de la vida es cada vez mayor, con aumento en los combustibles, el pan, los arriendos pero los sueldos siguen igual.

Así es como se da fuerza al sentimiento de que se requiere una organización que logre unir y luchar por los derechos de las masas que trabajan en el campo. ¡Se requiere un Comité de Temporeros en Lucha!
¿Qué tan real es la explotación y desigualdad en el campo? ¿Qué condiciones hacen necesaria un nuevo movimiento temporero? Buscaremos responder estas preguntas.

Las ganancias de los latifundistas crecen, los sueldos de los temporeros no

Tal como evidenciáramos en nuestro artículo anterior, la principal fruta producida y exportada es la cereza. Dos de las mayores empresas dedicadas ello son “Garcés Fruit”, cuyo propietario es el terrateniente Hernán Garcés y la empresa “Grupo Prize”, siendo su propietario el terrateniente Alejandro García Huidobro. En entrevista con el medio monopólico “La Tercera” con fecha 25 de Diciembre de 2021, estos dos latifundistas explicaron cómo y cuánto venden y ganan gracias a la venta de cerezas, especialmente con destino a China.

Hernán Garcés y Alejandro García Huidobro


Según el diario, la exportación de cereza “mueve unos US$ 2.000 millones, lo mismo que el vino. Hoy, están en el peak de la temporada.”

Pero, ¿Cuánto dinero ganan los productores? Según Garcés, el kilo de cereza lo venden entre $8 a $12 dólares estadounidenses. “Y ello tiene un rédito directo (ganancia) en el productor. Si en otros frutos se pueden alcanzar retornos de un dólar o menos, las cerezas dejan entre US$ 3 a US$ 4.”

Y, ¿Cuánto ganan los temporeros que cosechan la fruta?

Los precios de pago no han variado mucho respecto de temporadas anteriores. La propia experiencia durante esta temporada 2021 y 2022, más una encuesta realizada por nuestras RR.SS. arrojan lo siguiente:

Existen 3 recipientes más usados para cosechar que son las bandejas o cajas (Tote), los tarros y los capachos.

En el caso de las cajas, su llenado es de 9 a 10 kilos, la que generalmente es pagada al temporero por $2.500 pesos.

En el caso de los tarros, su llenado es apróx. 5 kilos, el que es pagado generalmente por $1.400 pesos.

En el caso de los capachos, su llenado es de 4 a 5 kilos, los que son pagados generalmente por $1.300 pesos.

Dichos datos arrojan que en promedio, los temporeros de la cereza ganan $263 pesos por kilo.

Comparado con los temporeros, los productores ganan un valor excesivamente diferente.

Tomando los valores con los que cerró el dólar en Diciembre de 2021 y Enero de 2022, que en promedio nos muestra un valor de $830 pesos 1 Dólar estadounidense, los terratenientes venden el kilo de fruta por alrededor de $9.960 pesos, teniendo una ganancia (o rédito) de unos $3.320 pesos.

Es decir, mientras el temporero gana $260 pesos por kilo, el latifundista gana $3.320 pesos.


Si consideramos que cada bin hace alrededor de 240 kilos de cereza, la ganancia del latifundista es de $796.800 pesos.


Las pocas leyes que protegen al temporero no se respetan

En materia laboral, las leyes contenidas en el Código del Trabajo, Reglamento Sanitario y otros que competen a los temporeros muchas veces son ignoradas o poco aplicadas por los empleadores. 

Según la propia Dirección del Trabajo (DT), sobre las medidas de seguridad laboral, dice claramente que es responsabilidad del empleador “suprimir cualquier factor de peligro que pueda afectar la salud o integridad física de los trabajadores.” Además de “mantener las condiciones adecuadas de higiene y seguridad en las faenas, como también implementos necesarios para prevenir accidentes y enfermedades profesionales.” Incluso es clara al momento de establecer que los costos de los elementos de protección personal para la ejecución de las labores deben pagarlos únicamente los empleadores, junto con el adiestramiento necesario para su correcto empleo.

Sin embargo, la realidad es muy distinta. En Ñuble compañeros ya denunciaban que muchas veces no se dan los implementos de seguridad ni protección, no se dispone de agua potable, con baños sin aseo y en mal estado. También en Colchagua se denunciaba que “Las condiciones de trabajo son peligrosas y la fiscalización es un chiste”. Condiciones que se repiten también en el Maule y otras regiones del país.




Respecto a la cosecha de cereza y otras frutas, el uso de escaleras muchas veces en mal estado ha generado resultados fatales, donde el pasado 26 de noviembre un joven de 24 años falleció tras caer de la escala mientras cosechaba cerezas en un fundo ubicado en Sagrada Familia, Maule.

Y la fiscalización a los transportes es casi nula, donde múltiples accidentes mortales han ocurrido esta temporada, siendo el más grande el ocurrido en Peumo, Región de O’Higgins, donde el 29 de Diciembre de 2021 fallecieron 8 temporeros de nacionalidad boliviana tras chocar su furgón con un camión que transportaba escaleras cosecheras. Tras el accidente se evidenció que el furgón no cumplía con los estándares mínimos para trasladar personas.




Respecto a los pagos, la propia legislación chilena evidencia que sigue atada a la feudalidad, donde la propia ley faculta a los empleadores para pagar no sólo con dinero sino también con “regalías”: “Se entiende por regalía el cerco, la ración de tierra, los talajes, la casa habitación higiénica y adecuada y otras retribuciones en especie a que el empleador se obligue para con el trabajador”. 

Los horarios, también estipulados por ley (art. 34 Código del Trabajo), en muchas ocasiones se infringen siendo lo legal trabajar 7,5 horas diarias, con derecho a 30 minutos de colación, la cual no está contabilizada como trabajada, es decir, no es imputable a la jornada laboral. Tampoco se obliga a que el empleador pague la colación de los trabajadores.
Incluso hay una estipulación de cuantos baños deben haber según la cantidad de trabajadores, la que por propia experiencia se considera como insuficiente y que pocas veces se cumple:



La explotación y abuso es real. La organización debe avanzar

Los datos que hemos entregado hacen evidente la desigualdad extrema y el abandono de los temporeros por parte de un Estado que está al servicio de los grandes empresarios, terratenientes, grandes burgueses y al servicio de las potencias imperialistas. No es un relato inventado ni cuentos fantasiosos para justificar el “revolver el gallinero”

Es necesario entender que se requiere una organización de temporeros que luche por mejores sueldos, exigiendo que se respeten las leyes que ya existen y se implementen mejoras para la seguridad e integridad de campesinos y temporeros.
 
No obstante esto, la solución no vendrá de las autoridades ni de los patrones. La solución está en que los propios trabajadores agrícolas se levanten y luchen por conquistar mejoras laborales y contra los abusos.

Con esto nos hacemos parte en los esfuerzos por conformar un Comité de Temporeros en Lucha que organice y levante en nuestra provincia a los temporeros, así como mismos esfuerzos se están haciendo en otras partes del país.

Demandas del movimiento temporero y campesino

1- Mejoras salariales para temporeros y operarios de packings
2- Plazo definido de pagos
3- Horario de trabajo fijos
4- Reducción de jornada laboral
5- Entrega elementos de protección personal, no exposición a químicos y mejores transportes
6- Bonos de producción para trabajadores agrícolas
7- Agua potable en todos los espacios de trabajo y baños higiénicos
8- IFE Laboral para trabajadores agrícolas sin excepciones, con o sin contrato de trabajo

Temporero, temporera: Somos quiénes producen la riqueza. A levantar nuestra moral bien en alto.

¡La rebelión de los temporeros se justifica!

¡A organizar un gran movimiento de lucha en campo y ciudad por los derechos de los temporeros!

Comisión para constituir un Comité de Temporeros en Lucha, provincia de Curicó.

miércoles, 12 de enero de 2022

La verdad de Stalin y la Unión Soviética - El mito del gulag

Los que tienen oídos, úsenlos, los que tienen entendimiento, y todos los tenemos, manéjenlos ¡basta de necedades, basta de oscuridades!” - Presidente Gonzalo

El mito del gulag por R. Andreu

La imagen actual de Stalin y de su etapa al frente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) ha sido objeto de una deformación sistemática, primero a iniciativa de la propaganda hitleriana y luego al amparo de la guerra fría. Indudablemente esa campaña, por más que se haya probado su inconsistencia y absoluta falta de rigor histórico, ha calado: Stalin es hoy sinónimo de terror, persecución, genocidio y campos de trabajo.

No cabe duda: la burguesía tiene pánico a Stalin y ese temor nos lo transmite a diario por todos los medios de intoxicación. Las razones son obvias: el movimiento comunista internacional alcanzó su fase de máxima pujanza precisamente bajo Stalin; la situación llegó a ser tan crítica para el imperialismo que realmente llegaron a temer su desplome. Había que hacer algo, borrar la imagen gloriosa de la Revolución de Octubre y de los bolcheviques e imponer una nueva imagen de diseño, plagada de tergiversaciones, mentiras y falsificaciones históricas de lo más burdas.

Iósif V. Stalin

Los imperialistas nos insistieron durante décadas que la apertura de los archivos secretos del KGB demostraría sus afirmaciones; Gorbachov ordenó abrir esos archivos en 1989 y los primeros informes completos con las conclusiones se publicaron en 1993. Estas conclusiones no han tenido el eco mediático que merecían, sin duda porque refutan plenamente la campaña intoxicadora que hemos padecido durante tantos años…

El proceso contra Dimitrov


Dimitrov
La primera campaña propagandística contra la URSS y el movimiento comunista internacional se inició con la quema del Reichstag en 1933, nada más subir los nazis al poder en Alemania. Estaba perfectamente preparada: Dimitrov, dirigente de la Internacional Comunista, fue acusado del incendio y los nazis desataron un ofensiva publicitaria de dimensiones hasta entonces desconocidas. Hoy está probado que fueron los propios nazis quienes quemaron un Parlamento que ya no les servía para nada, pero la primera campaña de intoxicación demostró que la técnica funcionaba. El legendario Partido Comunista alemán fue perseguido, su secretario general Thälmann encarcelado (y ejecutado en Buchenwald, Weimar, Alemania) junto con otros miles de camaradas que inauguraron los primeros campos de concentración y, como luego escribió Bertold Brecht, tras los comunistas fueron los antifascistas y, finalmente, los judíos y muchas otras víctimas del terror imperialista.

Reichstag en llamas

Era el primer ejemplo histórico de la nueva propaganda imperialista, basada en la estrecha unión de la policía política (la famosa Gestapo) y los medios de comunicación. Los nazis inventaron la figura del periodista-policía, una nueva estirpe de siniestros funcionarios al servicio de las más burdas mentiras. Göbbels resumió esta nueva técnica en una frase hoy conocida: Una mentira que se repite un millón de veces acaba convirtiéndose en una verdad. Pero nadie reconoce que los comunistas fueron los primeros en padecer la infamia sistemática de los nazis.


Los trotskistas salen a escena

A aquella primera campaña de propaganda anticomunista le siguió otra, con la leyenda de un supuesto genocidio cometido en Ucrania contra los campesinos por la colectivización socialista. Según aquellas informaciones difundidas por la Gestapo, la colectivización habría supuesto una terrible catástrofe en la que millones de campesinos murieron de hambre.

La colectivización del campo, un episodio más de la lucha de clases bajo el socialismo en la URSS, como no podía ser de otra forma, corría paralela a una fuerte polémica -también otra más- en el interior del Partido bolchevique entre dos corrientes políticas opuestas. Triunfó la línea marxista-leninista de continuar la construcción del socialismo que encabezaba Stalin, y las posiciones derrotistas y claudicadoras que bullían en su seno fueron depuradas y expulsadas del Partido.

La más conocida -pero no la más importante- de esas corrientes es la trotskista, un movimiento insignificante inflado hasta la saciedad por la propaganda imperialista. En realidad Trotski nunca formó parte del Partido bolchevique, hasta pocos días antes de la revolución, cuando en plena efervescencia del movimiento de masas, se incorporó -como tantos otros- a las filas bolcheviques a las que antes había combatido sin cesar.

Trotski fue admitido en la dirección del Partido y asumió importantes funciones tras la Revolución como responsable del Ejército Rojo, en el que tuvo que ser destituido pocos meses después, tras sus reiterados fracasos en la dirección de la guerra con los contrarrevolucionarios. Fue sustituido en esa función por Stalin y a partir de ahí sus desvaríos no cesaron. A pesar de ello, los bolcheviques demostraron una paciencia más propia de los franciscanos que de los revolucionarios. Tuvo que ser destituido de la dirección del Partido, luego expulsado de él, luego expulsado de la URSS y, finalmente, ejecutado en México.

Trotski

La burguesía imperialista siempre ha presentado esta lucha como una pugna personal por el poder entre Stalin y Trotski y no como un aspecto más de la lucha de clases contra la burguesía en el seno del Partido. Porque mientras Trotski volvió finalmente al lugar del que había salido, a las filas de la reacción, Stalin siguió también donde siempre había estado: entre los bolcheviques. Así que la inmensa mayoría del Partido estaba por un lado, y Stalin con él, mientras por el otro estaban Trotski y un reducido número de militantes que se podían contar con los dedos de las manos.

Por tanto, la fama de Trotski proviene de su obstinada lucha contra los bolcheviques, prolongada durante varias décadas, y del apoyo que a esa lucha le proporcionó la burguesía. Trotski proporcionó al imperialismo algo muy valioso que éste no tenía: información de primera mano, del mismo interior de las filas revolucionarias en las que se había infiltrado.

Esto dio un tono distinto a la campaña de infamias contra Stalin y el comunismo a través de un cúmulo de grupúsculos trotskistas que no eran más que el caballo de Troya del imperialismo camuflado entre algunos sectores estudiantiles o intelectuales. El nazismo nunca desperdició esta ayuda de los trotskistas en su guerra psicológica contra el movimiento comunista internacional. A su vez, los trotskistas se beneficiaron de los altavoces que el imperialismo les proporcionó en la prensa y la radio.


De Göebbels a Hearst

La característica común de las dos primeras campañas de guerra psicológica es que, no obstante su amplitud, no trascendieron de las fronteras de la Alemania nazi, salvo un cierto eco en la prensa reaccionaria inglesa.

A. Hitler y M. Göbbels

Es aquí donde surge la figura del magnate de la prensa amarilla estadounidense Hearst, que en 1934 viajó a Alemania, donde fue recibido por Hitler como invitado y amigo leal. A partir de entonces, comenzó a abrir espacios en sus periódicos para difundir artículos firmados por Göring. El descrédito y las presiones populares le obligaron rápidamente a suspender la difusión de tales artículos, pero continuó informando acerca de la URSS con materiales más refinados que la Gestapo le remitía directamente desde Berlín, alusivos a masacres, esclavitud, presidios, etc.


Entonces la noticia estrella era el genocidio en Ucrania a causa de las colectivizaciones, campaña iniciada el 18 de febrero de 1935 en el periódico sensacionalista de Hearst Chicago American. A través de Hearst la Gestapo avanzó las primeras cifras: 6 millones de muertos por hambre en Ucrania.
William Hearst

¿Qué hay de cierto en ello?

Ucrania era conocido como el granero de Europa, un país agrícola muy rico, ambicionado por Alemania y otras potencias imperialistas rivales como despensa alimenticia en sus preparativos de guerra. Cuando en 1935 el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) promovió la colectivización, 120 millones de campesinos pobres se levantaron contra los kulaks (Terratenientes), unos 10 millones de terratenientes que a través de los koljoses (granjas colectivas) se habían enriquecido con el socialismo.


Se abrió un periodo de fuertes luchas en el campo, en toda la URSS. Los kulaks reaccionaron armándose y creando bandas que asaltaban a los campesinos pobres, incendiaban los graneros y destruían las cosechas. Surgió la escasez de grano y el hambre, lo que finalmente desembocó en epidemias, un fenómeno muy común en aquella época, ya que la penicilina no se inventó hasta la segunda mitad de los años cuarenta. Por ejemplo, en Europa occidental una epidemia de la llamada gripe española causó 20 millones de muertos entre 1918 y 1920.

La colectivización, por tanto, no causó ningún estrago especial entre la población ucraniana, más que la propia del aplastamiento de la reacción kulak. Por el contrario, fue la colectivización la que permitió el aprovisionamiento del Ejército Rojo y de los obreros soviéticos en la guerra mundial que estallaría sólo seis años después. En la guerra mundial, los kulaks supervivientes de la colectivización volvieron a Ucrania y colaboraron en la invasión nazi, privatizando las tierras de nuevo y asesinando a los campesinos. Pero de estas matanzas nada ha difundido el imperialismo.


Robert Conquest toma el relevo de la Gestapo

La guerra mundial no acabó con la URSS como pretendieron las grandes potencias imperialistas. Por el contrario, el socialismo salió reforzado de la misma, obligando a una nueva ofensiva de guerra psicológica para encubrir su tremendo fracaso. Incapaces de derrotar por la guerra al socialismo, desataron una forma singular de agresión permanente y larvada: la guerra fría.

En Estados Unidos el senador McCarthy inició una violenta campaña de persecución contra los comunistas y cualquier asomo de movimiento progresista que acabó extendiendo por todo el mundo como una fiebre de histeria. Desempolvaron los viejos argumentos de la Gestapo y Hearst. En 1953, financiado por los exiliados ucranianos en Estados Unidos, se publicó el libro Los sucesos negros del Kremlin (Black deeds of the Kremlin) en el que se inventaban toda una serie de matanzas truculentas en la URSS.

Pero el personajillo que se especializaría en esta tarea fue Robert Conquest, ex-agente de la policía británica elevado unos años más tarde a profesor de la Universidad de Stanford en California, que escribió en 1969 El gran terror y en 1986 Cosecha de amarguras (Harvest of sorrow). Aquel mismo año escribió por encargo de Reagan un libro inolvidable cuyo título lo dice todo acerca de su talla universitaria: ¿Qué hacer cuando los rusos vengan? Manual de supervivencia. La fuente de información de Conquest eran los kulaks ucranianos que habían colaborado con el Ejército hitleriano en la ocupación de la URSS y que los Estados Unidos acogieron después como exiliados políticos. La mayor parte de esos ucranianos eran criminales de guerra, como Mykola Lebed, jefe de seguridad en Lvov durante la ocupación nazi que colaboró en la persecución contra los judíos en aquella ciudad en 1942. En 1949 Estados Unidos le acogió como desinformador y comenzó a trabajar para la CIA.


Robert Conquest premiado por Bush

Las siniestras conexiones de Conquest no fueron conocidas hasta que el periódico británico The Guardian las desveló en un artículo publicado el 27 de enero de 1978. Los servicios secretos ingleses habían creado en 1947 para la guerra fría un departamento especial dedicado en exclusiva a la intoxicación periodística que se llamaba IRD (Information Research Department), aunque su nombre originario era también bastante ilustrativo: Communist Information Department. Su tarea era combatir la influencia comunista entre el proletariado británico con noticias e informaciones inventadas, por medio de contactos en las redacciones de los periódicos y en las emisoras de radio, comprando noticias, sobornando a los periodistas, etc. Cuando en 1977 se disolvió por sus escandalosos contactos con los fascistas británicos, se comprobó que unos 100 periodistas conocidos de la prensa, radio y la televisión cobraban de sus presupuestos y que regularmente recibían informes para su difusión.

Conquest fue agente del IRD desde los comienzos hasta 1956 y su tarea era escribir noticias siniestras de la URSS para difundirlas en la prensa y la radio. Su libro El gran terror no es más que una recopilación de los artículos sensacionalistas que como agente del IRD escribió durante años sobre la URSS. Una tercera parte de los libros fueron comprados por la editorial Praeger que es la que habitualmente distribuye los libros de intoxicación de la CIA. Y por su libro Cosecha de amargura, Conquest cobró 80.000 dólares de los exiliados fascistas ucranianos.


Las cifras del gulag

Según Conquest (y tras él toda la propaganda imperialista) los bolcheviques mataron a 26 millones de personas, con el siguiente desglose: 12 millones de presos ejecutados entre 1930 y 1953 y otros 14 millones muertos de hambre en la década de los años veinte. También siguiendo sus cálculos, en 1950 había de 25 a 30 millones de presos en los campos de trabajo soviéticos, de los que 12 de ellos eran presos políticos, o sea contrarrevolucionarios. Añade que en las depuraciones de 1936 a 1939 fueron ejecutadas un millón de personas y otros dos millones murieron de hambre. El resultado de estas depuraciones serían 9 millones de presos políticos y 3 millones de muertos.

Soljenitsin, un fascista-zarista que recibió el Premio Nobel de Literatura (por sus libros Archipiélago gulag y Un día en la vida de Ivan Denisovich) en pago a sus servicios, infló todavía más las cifras de Conquest. Según él, los bolcheviques mataron a 110 millones de personas: 44 millones en la II Guerra Mundial y otros 66 millones desde la colectivización hasta la muerte de Stalin en 1953. Finalmente, calculaba que en 1953 en los campos de trabajo había 25 millones de presos.

A. Soljenitsin

Estas son las cifras que luego la prensa imperialista ha reproducido millones de veces por todo el mundo, por supuesto de fuentes fidedignas.


Los archivos del KGB

Naturalmente, las conclusiones de la apertura de los archivos secretos por Gorbachov en 1993 no han recibido la misma dimensión informativa y sólo han alcanzado a las publicaciones científicas restringidas. Las conclusiones del estudio se han compendiado en 9.000 páginas redactadas por tres académicos rusos (Zemskov, Dougin y Xlevnjuk) nada sospechosos de simpatías estalinistas. Estas conclusiones han sido reproducidas también por Nicolas Werth del CNRS (Instituto Francés de Investigaciones Científicas) en la revista L’Histoire en setiembre de 1993, y por J. Arch Getty profesor de Historia de la Universidad de River Side en California en la revista American Historical Review.

Todos los informes académicos son unánimes en desmentir la campaña tergiversadora.

En la URSS en 1940 existían 53 campos y 425 colonias de trabajo, los famosos gulags. Se diferenciaban porque las colonias eran más pequeñas y con un régimen penitenciario más relajado que los campos y a ellas se destinaban los presos con condenas más reducidas. En los campos y colonias los presos no estaban recluidos en espacios cerrados sino que trabajaban y cobraban el mismo sueldo que los demás trabajadores, sobre la base del principio de que los presos no podían resultar una carga para la sociedad. Trabajaban durante su jornada laboral (7 horas diarias) y luego debían recluirse en los recintos cerrados y custodiados. En la URSS no había cárceles como las que conocemos aquí, en las que impera la ociosidad: trabajar era una obligación para todos, y no un derecho. Imperaba el conocido principio general de que quien no trabaja no come.

En 1939 en los campos y colonias había un total de 2 millones de presos, de los que 454.000 eran contrarrevolucionarios. De ellos murieron 160.000 por causas diversas, especialmente epidemias, enfermedades contagiosas y falta de medicinas. Después de la guerra, en 1950, el número de contrarrevolucionarios presos subió a 578.000, pero el porcentaje de presos que en total purgaban sus condenas nunca pasó del 2’4 por ciento de la población adulta de aquella época.

¿Qué significan estas cifras? Hagamos comparaciones…

En Estados Unidos hoy viven 252 millones de personas y hay 5’5 millones de presos en total, es decir, un 2’8 por ciento de la población adulta. Más que en la URSS de la época de Stalin. Y Estados Unidos ni padece un levantamiento armado de las proporciones de la guerra civil en la URSS, ni tampoco la amenaza exterior de ninguna potencia. Por el contrario, la URSS surge de una guerra mundial, padece una guerra civil, una invasión exterior de las grandes potencias, un sabotaje permanente de espías y contrarrevolucionarios y, finalmente, una nueva guerra mundial. A pesar de ello, el número total de presos era inferior al actual en Estados Unidos.

En cuanto a las muertes en los campos y colonias de trabajo, los porcentajes van del 5’2 por ciento en 1934 al 0’3 por ciento en 1953, lo que hace un total aproximado de un millón de presos, la mitad de ellos en el periodo de 1934 a 1939, y siempre por causas involuntarias, como se demostró al difundirse tras la II Guerra Mundial el uso de antibióticos, que redujo notablemente el volumen de fallecimientos.

En la URSS existió la pena de muerte, que se ejecutaba sólo en los casos más graves de levantamientos armados contra el socialismo. Dimitri Volkogonov, nombrado por Yeltsin jefe de los antiguos archivos soviéticos, ha calculado en 30.514 el número de fusilados entre 1936 y 1938 y, según cifras actuales del KGB, desde 1930 hasta 1953 habrían sido condenados a muerte 786.000 detenidos.

Pero esta última cifra no parece convincente y puede referirse al total de ejecuciones entre delincuentes comunes y contrarrevolucionarios. Quizás pueda deberse también a que el KGB contabilizó todas las sentencias de muerte, incluso aquellas que luego no se ejecutaban y se conmutaban por otras. En todo caso, puede decirse que los fusilamientos en una de las fases más aguda de la lucha de clases en la URSS entre 1936 y 1939, la época llamada del gran terror entre los imperialistas, serían de unos 100.000. Por tanto, muy lejos de los millones de la propaganda con la que nos han bombardeado durante años.

Pero hay detalles muy poco conocidos. Por ejemplo, hasta 1937 la pena máxima establecida por las leyes soviéticas era de 10 años, y el 82 por ciento de los condenados lo eran a penas inferiores a 5 años. Las penas dictadas por los tribunales populares eran algo superiores, pero en todo caso, sólo el 51 por ciento de los contrarrevolucionarios fueron condenados en 1936 a penas superiores a los 5 años. Cuando en 1937 se elevó el tope de las penas, sólo el 1 por ciento de los contrarrevolucionarios fueron condenados a penas superiores a los 10 años. Ni existía la condena a perpetuidad como en Estados Unidos, ni nadie cumplía condenas de más de 20 años, como en España.

Los comentarios, una vez más, sobran.


Los convictos del gulag

Pero todas esas cifras expuestas no nos daría una imagen ni siquiera aproximada de la URSS en los años treinta y las durísimas condiciones en las que se desarrollaba la lucha de clases de los obreros y los campesinos pobres. Pese a la colectivización, los kulaks no desistieron en su empeño de doblegar a los campesinos pobres, asesinando a los militantes comunistas, a los funcionarios del Estado y a los cooperativistas, incendiando las cosechas, provocando plagas, matando a los animales de trabajo y provocando el hambre. El Partido Comunista y los campesinos pobres tuvieron que luchar en las condiciones más adversas porque los kulaks contaban con importantes apoyos exteriores y tenían experiencia de años en el control de todos los resortes del poder en el campo. Sin duda la represión debió ser dura y los kulaks más destacados por sus crímenes fueron justamente ejecutados o condenados a los campos de trabajo. No obstante, de los 10 millones de kulaks existentes antes de la colectivización sólo resultaron condenados 1’8 millones de ellos a diversas penas.

Es seguro que cuando la lucha es tan encarnizada y de tan vastas proporciones, se produjeron errores, injusticias y venganzas particulares. Pero en su conjunto, la lucha fue acertada, permitió subsistir a la URSS y salvó aún muchas mas vidas de las que costó. Y sobre todo: esas vidas que se salvaron eran las de los obreros, los campesinos pobres, los cooperativistas y la población en general de todos los pueblos de la URSS.

Además, la situación no se ceñía exclusivamente al campo. También en las fábricas y en el Ejército ocurría algo parecido. Numerosos cuadros y técnicos provenían de las filas de la burguesía, ya que eran cuadros cualificados de los que no se pudo prescindir inicialmente. La mayor de parte de ellos colaboraron lealmente con los obreros en los planes quinquenales, pero otros saboteaban la producción, retrasaban los suministros, destruían la maquinaria y boicoteaban las tareas, causando un extraordinario perjuicio a la producción, en unos momentos clave en que la amenaza exterior del imperialismo acechaba.

La revolución, cabe concluir, no es un camino de rosas, desgraciadamente. Pero no será porque los revolucionarios estén sedientos de sangre. Es seguro que si los capitalistas renunciaran voluntariamente a sus privilegios, todo resultaría más fácil. La Historia demuestra que eso no ha sucedido nunca y que los que lo tienen todo no dudan en masacrar a los que no tienen nada para salvaguardar sus prebendas. Y luego encima nos vuelven la historia del revés.


Otros testimonios

1.- El diario La Vanguardia el 5 de junio de 2001 publicó una entrevista sobre este mismo tema con el historiador ruso Viktor Zemskov, al cual aludimos en el artículo. El historiador dice que es la primera entrevista que concede a la prensa extranjera, que no se ha interesado para nada en restablecer una falsedad millones de veces repetida: Ya es hora de que la propaganda dé paso a la historia, y la suposición al documento. Hace diez años que en Rusia se sabe que Stalin y su régimen mataron mucho menos de lo que se ha dicho, comienza a decir el periodista en el encabezamiento, mientras que Zemskov dice que en Occidente se habían engañado mucho al respecto, es decir, sobre el volumen de la represión. El Estado soviético llevaba un control absoluto y preciso de cada detenido y de cada fusilado: La estadística del Gulag es considerada por nuestros historiadores como una de las mejores […] Un solo caso de un preso desaparecido en un naufragio o fugado, genera todo un dossier de documentos y correspondencia. Como es natural, no se dice absolutamente nada de los motivos por los cuales fueron enviadas al Gulag todas esas personas. Zemskov confirma también que el principal manipulador de las estadísticas ha sido Robert Conquest, cuyas cifras de represaliados y muertos quintuplican la evidencia documental, dice Zemskov, aunque no explica el perfil biográfico de Conquest. Según las conclusiones que extrae el propio periodista, en el momento culminante de la represión estalinista, el ‘gran terror’ de 1937-1938 en la URSS se practicaron 2’5 millones de detenciones, y entre 1921 y 1953 se fusiló por motivos políticos a 800.000 personas. Pero el historiador no dice fusilados sino algo bien distinto: condenados a fusilamiento, es decir, que no existe confirmación de que la pena se ejecutara en todos los casos, por lo que debe tomarse como una aproximación. Esta cifra coincide aproximadamente con la que nosotros adelantamos y las diferencias pueden deberse a que nosotros tomamos un periodo de tiempo más corto.

2.- Muchos de los millones de muertos imputados al comunismo en la Unión Soviética provienen de la hambruna en Ucrania, supuestamente a consecuencia de la colectivización. El periodista canadiense Douglas Tottle publicó un libro titulado Fraude, hambre y fascismo: el mito del genocidio ucraniano, de Hitler a Harvard (Fraud, famine and fascism. The Ukrainian Genocide Myth from Hitler to Harvard, Toronto, Progress Book, 1987). La colectivización se inició a finales de 1929 y el hambre apareció en 1934 (casualmente al año siguiente de la llegada de Hitler al gobierno de Berlín). En su libro Tottle demuestra que las fotografías publicadas, que exhiben supuestas escenas de niños muertos de hambre, se tomaron, en realidad, de publicaciones de 1922 mostrando las muertes de hambre causadas por la intervención de ocho potencias imperialistas en la guerra civil de 1918-1921.

3.- Estas falsificaciones también han sido denunciadas por Louis Fisher, corresponsal en Moscú del periódico americano The Nation. Fisher denunció que el periodista M. Parrot, el auténtico corresponsal de la cadena Hearst en Moscú, envió reportajes que jamás se publicaron acerca de las excelentes cosechas en Ucrania. Tottle demuestra que el periodista que envió durante mucho tiempo los reportajes y fotografías falsos sobre el hambre en Ucrania, Thomas Walker, se llamaba en realidad Robert Green, que se había escapado de una cárcel de Colorado. Cuando Green regresó a Estados Unidos fue detenido y confesó al tribunal que jamás había estado en Ucrania y que sólo estuvo cinco días en Moscú.

4.- Sobre los millones de muertos de hambre en Ucrania existe una curiosa carta en los archivos del Ministerio francés de Asuntos Exteriores escrita por su embajador en Moscú Charles Alphand y dirigida a Paul Boncour, el titular entonces del Ministerio en París, de fecha 13 de setiembre de 1933. La carta relata un viaje por la Unión Soviética de Alphand acompañando a Herriot. Dice así:

Invitado oficialmente por el gobierno soviético para participar en el viaje de Herriot al sur de la URSS, seis días en Ucrania y en el norte del Cáucaso […]


Este viaje […] ocasionó manifestaciones de lo más cariñosas respecto a Francia que por todas partes recibió los aplausos unánimes de la muchedumbre soviética sin que […] hubiera una nota discordante. El sólo hecho de que se les haya permitido e incluso provocado, muestra el deseo de los gobernantes de mostrar su deseo de acercamiento con Francia.

Además de museos y monumentos antiguos, hemos visitado el mayor número posible de fábricas y explotaciones agrícolas […] maravillado por el Dnieprostroi donde, además, se encuentra la fábrica hidroeléctrica más importante de Europa. Sobre una estepa rusa se eleva desde hace cuatro años una ciudad de 150.000 habitantes, de los que 40.000 son obreros […] Salvo para el aluminio (sólo se logró un sexto de lo previsto), las fábricas aún están en fase de equipamiento y la producción no alcanzará su pleno rendimiento hasta dentro de tres o cuatro años, según los técnicos que he podido consultar. Visita a las fábricas de panificación de Kiev, de turbinas y tractores de Jarkov, maquinaria agrícola, cosechadoras en Rostov, rodamientos y motores en Moscú. Concordando esas constataciones de las informaciones ya proporcionadas al Departamento sobre las formidables industrias de los Urales (Magnitogorsk y Kuznietsk), sobre los proyectos hidroeléctricos del Volga y de Siberia, sobre las fábricas de Gorki y de Leningrado, se ve el esfuerzo industrial enorme del Gobierno de los Soviets. Dada la peculiar situación de la URSS, el único país del mundo que progresa, ese desarrollo no puede perjudicar a las industrias europeas, más que cerrándoles el mercado ruso, porque las posibilidades de absorción de ese mercado son tan grandes que pasarán 50 o incluso 100 años antes de que los Soviets alcancen una sobreproducción que no sean capaces de absorber por ellos mismos. Pero hay un grave problema […] el de los transportes: insuficiencia de la red ferroviaria y vial […] En esta vía […] podemos plantearnos la colaboración franco-soviética.

Al margen de la cuestión industrial, se desprende una impresión del viaje a la URSS, el de un esfuerzo en la construcción de alojamientos para una población que en diez años aumenta la población de Francia. Lo mismo en Moscú que en Leningrado de un plumazo se alzan grandes casas obreras casi en cada calle, pero el éxito más grande desde el punto de vista del urbanismo está en Jarkov donde en cuatro años una ciudad entera de aspecto netamente americano se ha edificado al lado de la ciudad antigua.

En fin, una de las partes mas importante de nuestra gira ha sido la visita a las organizaciones soviéticas en Ucrania y en el norte del Cáucaso, el centro mismo de los territorios donde, según recientes campañas de prensa, reinaba un hambre comparable a la de 1922.

Usted verá, me habían dicho, que en el último momento esta parte del viaje será suprimida; no le llevarán a ese infierno de miseria. Para encontrar en Moscú a Molotov, que partía de vacaciones, se suprimió del programa la excursión a Crimea que tenía un carácter particularmente turístico; el viaje a Ucrania se desarrolló normalmente. Hemos atravesado de parte a parte, en los dos sentidos, en ferrocarril, este inmenso campo de cereales cuyos cultivos se interrumpen allá donde no alcanza la vista, de espeso humus negro que hace innecesario el abono. A 60 y 70 kilómetros de las ciudades, hemos visitado koljoses y sovjoses, y volvemos con la impresión muy clara de la falsedad de las noticias difundidas en la prensa y la convicción que yo esbocé en mi correspondencia de una campaña inspirada por Alemania y los Rusos blancos deseosos de oponerse al acercamiento franco-soviético.

Antes de recorrer el país, yo mismo me he hecho eco de esas habladurías difundidas por los enemigos del régimen y tengo hoy la certidumbre de su exageración.

Sin duda, se nos dirá, los eslavos, después del Potemkin, tienen un maravilloso sentido de la puesta en escena, sólo os han mostrado lo que querían que vierais, ¿cómo pretende Usted, en una excursión de una semana, no hablando ruso, apercibirse del estado de una región tan extensa? Sin embargo, hemos mirado por las ventanas durante el trayecto de más de 3.000 kilómetros, y no se ha podido trucar completamente la población, que nos ha parecido en el mejor estado físico y de vestuario que la de las ciudades del norte, de donde venimos. Nuestro coche ha podido aplastar pollos de más de cuatro meses; nos hemos dado cuenta de la extensión de esos campos que acaban de proporcionar una cosecha que todos están de acuerdo en calificar de excepcional. Si verdaderamente millones de hombres estuvieran muertos de hambre en esas regiones, los infortunados hubieran comido sus pollos antes de pensar en alimentarse de cadáveres. Hubieran sido necesarios millones de soldados para impedirles comerse las semillas.

¿Qué dicen a este respecto las autoridades que hemos interrogado? El año pasado tuvo lugar efectivamente, un episodio de los más graves de la Revolución para la aplicación del régimen colectivista en la agricultura. En esas regiones particularmente ricas, hemos tenido que luchar contra los campesinos ricos que no cultivaban por sí mismos sus tierras sino que utilizaban asalariados; contra esos kulaks, más o menos abiertamente sostenidos por Alemania, que lleva en Ucrania su campaña separatista. Con la esperanza de desórdenes graves, esos elementos contrarrevolucionarios intentaron suscitar la huelga de brazos caídos. De ahí resultó una disminución de la producción de cereales que en un momento dado amenazó seriamente Moscú y supuso no solamente graves dificultades en las regiones donde se organizó el sabotaje de la cosecha, sino también la obligación de imponer restricciones importantes en la distribución de víveres. Que ha habido hambre está fuera de duda. Pero por una acción enérgica del poder central, acción combinada de la policía y de los elementos políticos comunistas, gracias a ciertas concesiones ofrecidas al interés personal (propiedad de una vaca y de productos de la huerta), la situación ha podido ser restablecida durante estos últimos meses y Stalin, según una expresión de Radek […] ha ganado su ‘batalla del Marne’ agraria.

Dos ejemplos típicos de esta campaña y de las dificultades […] nos los ofreció Kalinin, a quien interrogamos sobre este grave problema del hambre. Nos dio el ejemplo de la comuna de Tver que hoy lleva su nombre, donde hay tres koljoses. El primero ha trabajado muy bien, ha realizado una buena cosecha y sus miembros han obtenido buenos beneficios; el segundo ha alcanzado los dos objetivos; pero el tercero, por impulso de nuestros adversarios, ha saboteado la cosecha y sus afiliados han corrido el peligro de morir de hambre. A petición mía [de Kalinin], el Gobierno les ha hecho llegar ayuda. A causa de ello, me he atraído la enemistad de los otros dos koljoses que pensaban que no importaba hacer las cosas mal si, no haciendo nada, se obtenía sin embargo la subsistencia […]

El segundo ejemplo de Kalinin es el siguiente: el año pasado faltó la leche en Moscú y se restringió la distribución incluso a los niños y a los obreros empleados en trabajos nocivos. Pero la persona encargada de la distribución era precisamente el gran negociante de preguerra que aseguraba el mismo servicio bajo el régimen zarista. El Presidente Kalinin llamó a ese fucionario para preguntarle cómo con una cantidad doble de leche no llegaba para suministrar a las categorías restringidas indicadas. El interesado apenas tuvo que mostrar que la cantidad era hoy insuficiente porque antes la leche era un privilegio de la clase noble y rica de Moscú.

Aumento considerable de las necesidades, resistencias políticas de los elementos reaccionarios, tales son las causas del desequilibrio que revuelve nuestros espíritus occidentales pero que parecen naturales al espíritu eslavo fatalista que, poco deseoso de intereses inmediatos individualistas, está centrado en el cumplimiento del amplio programa que se ha propuesto.