jueves, 21 de abril de 2022

¡CELEBRAR EL NATALICIO DEL GRAN LENIN!

22 de Abril - Natalicio del Gran Lenin

Lenin, nombre de Partido de Vladimir Ilich Ulianov, nace el 22 de abril de 1870 en Simbirsk, provincia de Rusia. Desde muy joven se dedicó a la aplicación del marxismo, lo que le trajo constantes persecuciones durante toda su vida.

Tomó firmemente la tarea de servir a la causa revolucionaria, dirigió el partido bolchevique y la revolución del pueblo ruso. Su fiel compromiso con el pueblo y la revolución se plasman en su desarrollo del marxismo hacia su segunda etapa: el leninismo.

Una tesis fundamental de Lenin es que nos encontramos en la última fase del capitalismo: el imperialismo, donde un puñado de monopolistas en pugna constante, se reparten el mundo entero y sus riquezas. Caracteriza al imperialismo como monopolista, parasitario y en descomposición. Este análisis lo hace con el único fin de combatirlo, para la construcción del socialismo. 

Fue fundador y jefe del Partido Comunista (Bolchevique), la vanguardia del proletariado ruso, dirigiéndolo por el camino correcto en constante lucha contra los mencheviques, defendiendo la necesidad de que el proletariado dirija la revolución y bregando porque no se desvíe hacia vías pacíficas ni legalistas.

En ardua lucha contra el trotskismo, que niega a los campesinos pobres como fuerza revolucionaria y acepta una convivencia armónica con el oportunismo, Lenin afirma que la alianza obrero-campesina es base para el triunfo la revolución, y que combatir al oportunismo es indesligable del combate al imperialismo.

Fiel a los principios, confiando plenamente en las masas y sin acobardarse, demuestra en la práctica el camino que debe seguir el pueblo, dirigiéndolo y llevándolo a la victoria de la Gran Revolución Socialista de Octubre en 1917, estableciendo la primera dictadura del proletariado.

Bajo este ejemplo se funda la Internacional Comunista, y cientos de Partidos Comunistas en el mundo entero, incluyendo el de Chile (fundado en 1922 por Recabarren).

Tal como dijo Stalin, Lenin nos señaló el camino que debemos seguir para llegar a la victoria definitiva del comunismo.

A 105 años de la revolución de octubre y encontrándonos en el período de crisis final del imperialismo, debemos inspirarnos y seguir el ejemplo del gran Lenin: estudiar y aplicar firmemente el marxismo, y combatir a toda costa el revisionismo, el oportunismo y a todos los reaccionarios.

“Lenin es grande, ante todo, porque, al crear la República de los Soviets, mostró con hechos a las masas oprimidas del mundo entero que la esperanza en la salvación no está perdida, que la dominación de los terratenientes y de los capitalistas no es eterna, que el reino del trabajo puede ser creado por los esfuerzos de los trabajadores mismos, que el reino del trabajo es preciso crearlo en la tierra, y no en el cielo. De esta manera, prendió en los corazones de los obreros y de los campesinos del mundo entero la esperanza de la liberación. Esto, precisamente, explica que el nombre de Lenin sea el nombre más querido por las masas trabajadoras y explotadas.” 

Discurso con motivo de la muerte de Lenin, J. Stalin. 


viernes, 15 de abril de 2022

SOBRE LA SITUACIÓN POLÍTICA EN CHILE

¡Proletarios de todos los países, uníos!



SOBRE LA SITUACIÓN POLÍTICA EN CHILE

“Finalmente, la llamada «legitimación» como un objetivo político de la guerra contrasubversiva, en su forma conocida como «guerra de baja intensidad», en tanto busca gobiernos salidos de elecciones como medio de «darles legitimidad» y «autoridad» reconocida por el pueblo; aparte, según dicen, de que «sirva a satisfacer las necesidades del pueblo». Así las elecciones son, pues, un instrumento de la guerra contrarrevolucionaria.” (“¡Elecciones No! ¡Guerra Popular Si!, I Elecciones cruciales para la reacción”. Presidente Gonzalo, PCP, 1990)


“Cada cual conoce ahora que dondequiera que exista una convulsión revolucionaria debe haber alguna necesidad social en el fondo, que las instituciones viciadas impiden sea satisfecha.” (Rev y Con en Alemania, Engels 1851)


Introducción

Siguiendo la hoja de ruta contrainsurgente impuesta por el Departamento de Estado yanqui a Chile allá por los ’80, un nuevo gobierno del oportunismo ha comenzado el 11 de marzo del 2022, un gobierno socialdemócrata en toda la línea (incluida la camarilla revisionista tellier-carmona). Un nuevo gobierno, si, pero un viejo y podrido Estado, un Estado que no es otra cosa que una dictadura conjunta de grandes burgueses y terratenientes al servicio del imperialismo yanqui principalmente. Este gobierno del oportunismo y la nutrida agenda electorera desplegada es una respuesta a la profunda crisis política y económica, a la crisis general más bien, que enfrenta la sociedad chilena, crisis que ayuda a explicar también el reajuste de este Estado que se intenta llevar adelante mediante una Convención Constitucional, esa fábrica de ilusiones que supura cretinismo parlamentario por todos sus poros.


Este nuevo gobierno y la convención se corresponden con la necesidad que tienen las clases reaccionarias lacayas del imperialismo de frenar, contener y desviar el ascenso revolucionario de las masas, sirviendo con esto a la estrategia de guerra de baja intensidad que los imperialistas aplican a la semicolonia chilena. Esta necesidad se traduce a su vez en tareas contrarrevolucionarias que vienen desarrollando en medio de contradicciones, pugnando o coludiéndose por demostrar quién puede servir mejor dichas tareas.


Contexto

Siguiendo la ola de protestas violentas y rebeliones que se desarrollaban a nivel mundial el 18 de octubre de 2019 explotó en el país una rebelión popular que se prolongó por varias semanas. El levantamiento de proporciones históricas sacudió telúricamente al país hasta sus cimientos. Su naturaleza principalmente espontánea no fue óbice para que se desarrollaran las fuerzas organizadas del pueblo, siendo la rebelión un importante impulso para estas.


Las profundas grietas abiertas por “el estallido social” mostraron la profunda crisis general en que se debate la sociedad chilena. Una costra de crecimiento económico ha sido resquebrajada por los golpes de la ira popular. Por otro lado, la revuelta mostró la fecundidad de la violencia de masas, de la violencia revolucionaria de masas, develando contundentemente la plena vigencia de la necesidad de la revolución, de una revolución de nueva democracia. El camino del pueblo es la revolución.


La rebelión aceleró el tiempo histórico (el viejo topo osó otra vez) y la aguda lucha de clases zamarreó a las clases reaccionarias y sus representantes de la profunda pereza en que se habían achanchado con el binominal y el nuevo trinominal; repentinamente, cuando al parecer ya nada había “prendido”, los partidos del orden, el oportunismo, el parlamento, los tribunales de justicia, las fuerzas armadas, etc., concurrieron en pleno a rescatar su carcomido y podrido Estado terrateniente-burocrático. Las tareas contrarrevolucionarias se pusieron a la orden del día y los militares corrieron a la primera línea desempolvando sus manuales de guerra contrasubversiva.


Desde fines de los 90 la economía del país manifiesta claros signos de hundimiento. Ligeras y transitorias recuperaciones no han revertido la tendencia. La concentración de capitales y de la propiedad en pocas manos como parte del proceso de acumulación de capital de grandes burgueses alcanza niveles que no se habían visto en la historia del país, acumulación que se lleva a cabo a costa de una mayor explotación y opresión de la clase obrera y de las masas trabajadoras de campo y ciudad, extremando aún más la desigualdad.


La sociedad chilena semicolonial y semifeudal, en la que se desarrolla un tipo particular de capitalismo burocrático se encuentra en una crisis profunda que se expresa de forma concentrada en la situación política de nuestro país, esto es una galopante deslegitimación del Estado terrateniente burocrático chileno y sus principales instituciones. Corrupción, colusión de precios, monopolismo, parasitismo, descomposición y un tipo de capitalismo agonizante, forma parte de la acumulación de capital que en el reverso implica la caída constante de la participación del salario en el PIB, mayor concentración de tierras en pocas manos en perjuicio de las masas trabajadoras del campo, el mayor déficit habitacional en 25 años, una inflación galopante que roba el pan de la mesa a los hijos del pueblo. Acumulación de capitales que expolia a amplios sectores de la pequeña burguesía y constriñe a la burguesía media, impidiendo en conjunto el desarrollo de una verdadera economía nacional.


Solo para ahondar. Publicaba un defensor del capitalismo burocrático una columna en febrero de este año: “Las políticas keynesianas de los últimos años (es decir, políticas fiscales y monetarias expansivas para financiar el gasto público deficitario y el aumento de la deuda) han llevado el déficit fiscal estructural al 11,5 %, la deuda pública al 34,9% del PIB y una inflación del 7%, además de un aumento de la pobreza y la indigencia. Los efectos de los bonos del gobierno se ven superados rápidamente por los costos de vida más altos, lo que se refleja en el crecimiento de los campamentos en Chile del 74 % desde 2019 (la cifra más alta desde 1996). En este contexto, el nuevo ministro de Hacienda hereda un escenario complejo.” Si a esto le agregamos que la concentración de la propiedad de la tierra en Chile es la tercera más alta en Latinoamérica, continente que a nivel mundial muestra los índices más altos de concentración,


Todo este conjunto de elementos antes descrito, además de otros, conforman un acumulado histórico de alta explosividad en las masas que desembocó en octubre del 2019 en una rebelión popular como pocas veces se habían constatado en la historia del país. Confirmando que países como el nuestro viven una situación revolucionaria en desarrollo desigual. Los de arriba no pueden gobernar como lo han hecho hasta ahora y los de abajo no toleran seguir siendo gobernados como se ha echo hasta ahora. Es así como estamos en presencia de las mejores condiciones para el desarrollo de la situación revolucionaria y que probablemente desemboque en una nueva revuelta popular. Donde hay opresión hay rebelión sostiene el Presidente Mao.


Ante esta demostración de un excelente estado de salud revolucionaria de las masas populares, las clases reaccionarias junto a sus acólitos y lacayos de siempre, corrieron en tropel para firmar un “Acuerdo por la paz y la democracia” el 15 de noviembre de 2019.


Un nuevo pacto social y de gobernabilidad: el camino burocrático

En respuesta a la aguda situación descrita más arriba el nuevo presidente de Chile Gabriel Boric como todo demagogo hizo grandes promesas y ofrecimientos en su campaña electoral. Muchas de estas promesas ya han sido encarpetadas y archivadas para una próxima campaña. Hoy las razones de Estado, del viejo Estado terrateniente-burocrático, demandan moderación, respetar “las reglas del juego democrático” y aislar a los exaltados de siempre y continuar encarcelándolos. Hablan de restablecer el estado de derecho es decir defender con dientes y uñas la dictadura conjunta de grandes terratenientes y grandes burgueses.


Por otro lado, la promesa de ponerle fin al “neoliberalismo”, los anuncios de reformas y cambios profundos además de una nueva constitución son los remedos de medidas que el gobierno de Boric y la Convención intentan ofrecerle al pueblo para calmar su ira. ¿Qué piden a cambio?, olvidar la lucha de clases, piden conciliación y capitulación, paz social (la paz de las cárceles y cementerios) y el fin de la violencia revolucionaria. Prometen además que las “transformaciones” se podrán realizar de forma gradual por una vía institucional recuperando por este camino su anhelada “cohesión social” y la gobernabilidad del país (es decir un pueblo sometido). Sostiene Boric en una entrevista dada a comienzos de marzo de este año que “el contrato social ha sido roto. Y desde mi punto de vista por la élites. Y, por lo tanto, para poder recuperar el orden, se requieren nuevas formas y no repetir lo mismo del pasado.” Luego añadió: “la promesa de igualdad y de inclusión no ha sido cumplida, y por lo tanto, ese pacto social está roto y necesitamos construir uno nuevo.” La vieja promesa de la CEPAL de crecimiento con equidad o igualdade propagandizada por los anteriores gobiernos concertacionistas, se constata como un nuevo fracaso para el país. Boric en su afán por aplastar la rebelión del pueblo proclama la falaz idea de una “sociedad colaborativa”, para lo cual se requerirán “reformas estructurales”. Es decir, reimpulsar el capitalismo burocrático y reestructurar el viejo Estado.


No cabe duda que los ideólogos de alguna de las fracciones y grupos de la gran burguesía (representados hoy por el gobierno de Boric), o incluso ideólogos pequeño burgueses se debatirán en sendos tratados teóricos para cuadrar este régimen con una suerte de primer paso en una larguísima y eterna senda de pseudos cambios revolucionarios. Escribirán cientos de mamotretos para enmascarar o bien justificar su verdadera naturaleza de clases, y la propia naturaleza de clases del Estado chileno. Sus inútiles esfuerzos pretenden negar la lucha de clases y reemplazarla por “la conciliación de clases”: ricos y pobres pueden coexistir en armonía, pero para que esto funcione hay que modificar ciertas reglas del juego político, modificar las cosas para que todo quede igual y así sueñan con establecer un “nuevo pacto social” y alcanzar la llamada “cohesión social”. Todo esto es necesario para ellos en el presente para relegitimar el viejo y podrido régimen de dominación. No pueden ocultar su temor cerval a las masas.


Con la segunda vuelta en las elecciones presidenciales presentaron una farsa de polarización: Kast es el candidato del fascismo y Boric representaría un amplio espectro político antifascista. Por otro lado afirmaban que Kast no brindaría gobernabilidad, que solo Boric podría desde el gobierno encausar institucionalmente la explosividad de las masas populares a fin de evitar una nueva rebelión y desborde como se vivió en octubre del 2019.


Las elecciones son un instrumento para engañar al pueblo, para que este decida quien lo va a expoliar y oprimir cada cuatro años en una pútrida alternancia de gobiernos. Las elecciones son un instrumento de dominación que el imperialismo y toda la reacción utilizan para “normalizar” o legalizar los regímenes militares o los gobiernos surgidos de golpes de Estado, pero jamás han sido y nunca serán un instrumento para liberar al pueblo, menos para desarrollar la revolución. Las elecciones son un instrumento contrarrevolucionario más utilizado por la dictadura conjunta de grandes burgueses y terratenientes al servicio del imperialismo, yanqui principalmente y de toda la reacción.


Recapitulando, las distintas facciones de la gran burguesía y sus representantes, hablan de gobernanza y de gobernabilidad, de como se puede garantizar la paz social y generar cohesión en la vieja sociedad en la perspectiva de levantar un “nuevo contrato social” sin alterar las viejas relaciones sociales de explotación. Todo esto es el camino burocrático, cuyos protagonistas se coluden y pugnan para poder servir mejor las tareas contrarrevolucionarias, cuyo centro es cómo defender y mantener el viejo y podrido Estado, sobre todo esto expondremos más adelante en este mismo documento.


La naturaleza de clases del Estado chileno, las FFAA y el oportunismo

Es cierto, se espera mucho del sufragio universal, pero este no puede ofrecer más que un índice para medir hasta cierto punto el descontento de las masas respecto a demandas del pueblo con las cuales los electoreros trafican, pero las elecciones jamás podrán cambiar la naturaleza de clases del Estado chileno, en tanto dictadura conjunta de terratenientes y grandes burgueses. Lenin sentenciaba que “salvo el poder todo es ilusión”.


En días como hoy en que se apela al “bien común”, a la “felicidad” y a que “será hermoso”, es más importante y fundamental que nunca acudir a los clásicos para aclarar cuestiones fundamentales como lo son las relacionadas con la doctrina acerca del Estado. Precisamente hoy, cuando no son pocos los analistas políticos que reconocen que la de Boric y Apruebo Dignidad es la mayor victoria electoral y política de la “izquierda” en la historia del país (inclusive superior a la de Allende), a la que habría que agregar el Plebiscito y la Convención Constitucional.


Marx concluyó que: “Los orígenes de los Estados se pierden en un mito, en el que hay que creer, pero que no se puede discutir.” (Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850. Carlos Marx).


Luego Lenin advirtió que“el problema del Estado es uno de los más complicados y difíciles, tal vez aquel en el que más confusión sembraron los eruditos, escritores y filósofos burgueses”. (Sobre el Estado, Lenin, 1919).


El Estado es la violencia organizada, la violencia organizada de una clase sobre otra, decían los clásicos del marxismo y esto no ha cambiado ni un milímetro.


Sin embargo, desde hace mucho en nuestro país, unos y otros, en el gobierno o la oposición (principalmente los electoreros), pretenden hacer creer al pueblo que el Estado es una arena o un campo de juego donde se disputa el poder político entre todos los contendientes a través de las elecciones (no obstante todos sabemos que si las cosas se ponen ingobernables estas se resuelven de forma expedita mediante golpes militares). El éxito como el fracaso en esta contienda se mide por los votos, con la mayoría electoral y ganando el ejecutivo el oportunismo ha prometido que estará dando el primer paso para ejecutar “cambios estructurales”, y poner fin con ello, a lo que denominan “neoliberalismo” (que de nuevo no tiene nada). Y así mediante el aumento constante del electorado hasta alcanzar una y otra vez mayorías electorales, entonces, mediante esta acumulación parsimoniosa de fuerzas y con un “presidencialismo atenuado” como le llama el revisionismo, se llegará a una nueva sociedad. Indudablemente, la propuesta de “presidencialismo atenuado” de los revisionistas en la Convención es un eufemismo, pues, para hacer frente a la aguda lucha de clases actual necesitarán de una creciente centralización del poder político y tampoco cabe dudas de que el gran sostén para este gobierno oportunista tendrá que ser necesariamente las Fuerzas Armadas y de Orden, columna vertebral del viejo Estado.


El oportunismo (Frente Amplio, PS, y otros), el revisionismo, es decir Boric, Tellier y cía. (forma específica de oportunismo que trafica con el marxismo-leninismo), con matices, ellos pretenden hacernos creer que es posible conciliar intereses mediante una nueva correlación de fuerzas electorales. E incluso pueden ir más lejos y reconocer, cuando les conviene pues la ambigüedad es su medio, que la sociedad está dividida en clases, y que el Estado es un campo de lucha susceptible de ser conquistado para beneficio del pueblo. Esta es la ilusión que intentan esparcir. Para reafirmarse en esta idea enarbolan la Convención Constitucional y la lucha en los dos primeros años del gobierno de Boric se centrará en la aprobación del nuevo texto constitucional en el llamado plebiscito de salida, esto por una parte. Pero por otra, lo principal será contener el descontento popular y la legítima violencia armada de las masas mapuche creando un colchón para amortiguar la lucha de clases y darle sobrevida al viejo Estado. Dos años que quieren ganar llamando a cuidar las “victorias” alcanzadas.


Es por eso ello que hay que ser muy enfático al señalar que el Estado chileno, al igual que cualquier Estado, es el producto y la manifestación del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase. Es la violencia organizada que ejercen unas clases sobre otras. No es posible en las actuales condiciones la conciliación de las clases. El Estado chileno, representa los intereses de la gran burguesía y los grandes terratenientes al servicio del imperialismo yanqui principalmente.


Es por ello también que hay que denunciar persistentemente que la ilusión con la que trafican el oportunismo y del revisionismo es que tras sucesivos gobiernos “progresistas” se cambiará la naturaleza de clases del viejo Estado. Incluso el revisionismo embauca a sus bases con una “política militar”, con sus “adquisiciones” del pasado y que en un futuro incierto tras una prolongada acumulación de fuerzas parsimoniosa (es decir, hundidos en el fango del cretinismo parlamentario) llegará repentinamente la insurrección y triunfarán. Esta es la estrategia socialcorporativista que probablemente no podrá ni siquiera desarrollar capital monopolista estatal, como anhelan los revisionistas. Será a su vez, la justificación para exigir que el movimiento popular no le haga “olitas” a los gobiernos del oportunismo y de ser necesario (como seguramente lo será) reprimir los “excesos” del pueblo, e intentar aplastar el desarrollo de la protesta violenta de las masas.


En este sentido, algo que no cambia un milímetro es la tutela que ejerce en último término las FFAA sobre el resto de la burocracia del Estado terrateniente-burocrático. Siendo la columna vertebral del viejo y podrido Estado, las FFAA ejercen hoy en las sombras un fuerte control, constituyéndose en perspectiva el verdadero gobierno de salvación de las clases reaccionarias cuando estas vean amenazados sus intereses por parte de la combativa lucha del pueblo. Desde este punto de vista, las FFAA son el pilar sobre el cual descansan los intereses de los grandes burgueses y terratenientes, intereses al servicio del imperialismo, yanqui principalmente. Esta labor de pilar de la dictadura conjunta de las clases dominantes, no es opuesta a su conducta corporativa o más bien de grupo cerrado y autorreferente, cuestión útil al fin y al cabo para cumplir con su papel de mastines del gran capital y del latifundio, como es posible comprobar al consultar las páginas sangrientas de su oprobiosa historia.


Las fuerzas armadas tarde o temprano fraguarán un golpe de Estado, ya sea bajo una mascarada civil o una militar, tanto en el sentido de sus intereses corporativo así como en el terreno de la defensa de los intereses del imperialismo y sus lacayos. En el sentido corporativo porque no quieren ver afectados sus intereses gremiales (si es que se puede decir de este modo),. Les preocupa que futuros gobiernos de “izquierda”, afecten su estabilidad financiera, o su estatus, o que sean creadas otros tipos de guardias que les puedan hacer contrapeso. Sobre esto último algunos adalides del orden en el contexto del debate constitucional sobre Defensa están pronunciándose.


En cuanto a la defensa de los intereses del imperialismo yanqui principalmente y sus lacayos, las fuerzas armadas chilenas han demostrado con creces su defensa cerrada a estos intereses. Sus mandos militares han sido formados en las escuelas militares yanquis. Incluso hombres como Luksic (“hombre poderoso”, miembro destacado de la gran burguesía) ha financiado estudios de postgrado de oficiales chilenos en EEUU, es más, él mismo ha participado de instrucción militar dictada por el ejército convirtiéndose en oficial de reserva del mismo.


Reiteramos a riesgo de ser majaderos: el Estado chileno no es un órgano para la conciliación de clases, es una dictadura conjunta de grandes burgueses y grandes terratenientes al servicio del imperialismo y contra las clases revolucionarias, contra el pueblo y sus legítimas organizaciones y luchas. El pueblo solo podrá conquistar plenamente el poder político demoliendo este viejo Estado y su columna vertebral mediante la guerra popular.


Fascismo y corporativismo

No hay duda que hoy Boric es útil para contener la revolución. Ha surgido gracias a la demoliberalidad y ha que también ha sabido cabalgar sobre las luchas estudiantiles y populares, además de estar en los momentos justos que se requería su presencia como en la firma del Acuerdo por la Paz el 2019. Pero los problemas fundamentales que enfrenta deberá resolverlos a la cabeza de la contrarrevolución ya sea con una mayor reaccionarización de la democracia burguesa o bien con formas fascistas, lo cierto es que presenta y presentaba posiciones fascistas: como “Autónomo” iba contra los partidos políticos, el parlamento y el orden demoliberal, luego los utiliza para trepar, y hoy con falsa humildad se presenta como el “conductor” del “proceso”. Es importante aclarar que el fascismo es la negación de las libertades burguesas, no es solamente el terror de la gran burguesía y latifundistas, o las posturas estereotipadas de camisas pardas antes del fin de la II Guerra Mundial imperialista. Por supuesto tampoco la caricatura de Kast, con todo lo reaccionario que es.


Es bueno insistir en que las formas demoburguesas y los idearios demoliberales llegado determinado momento de agudización de la lucha de clases son insuficientes para contener la revolución, por eso la necesidad del fascismo. Es por ello que otro aspecto clave es el de la corporativización. Los llamados “movimiento sociales” (en sus diferentes expresiones) que integran o están a la cola del actual gobierno y la Convención, necesitan ser corporativizados para así ganar tiempo y lograr aprobar el plebiscito de salida, con esto buscan aherrojar a las masas bajo un mando vertical, todo esto lo disfrazan de “participación plena” o “democracia directa”, obsurdos imposibles, pues una verdadera democracia popular no surgirá mientras no sea demolido el viejo Estado. Pero corren contra el reloj. A pesar de la propaganda del nuevo gobierno y sus seguidores la lucha de masas, la protesta popular continuará desarrollándose pues las condiciones de vida de las masas se agravan como consecuencia del propio sistema que vive en una crisis general y que ya comienza a mostrar claros síntomas de hundimiento. Indudablemente, nada caerá sin que se le golpeé.


La reestructuración del viejo Estado parte de la cual se lleva a cabo en la Convención Constitucional pretende conformarse en el único canal legítimo del “estallido”, esto es corporativización, aunque está lejos de ser concluida. Cabalgan sobre las masas, tal como lo viene haciendo el gobierno de Boric, solo que esta vez el movimiento estudiantil ha retomado el camino de la lucha muy a pesar de las declaraciones de un puñado de corporativizados dirigencillos en La Moneda.


Junto con la Convención a este gobierno se le presentará la disyuntiva histórica de montar una estructura corporativa (cuestión no concluida por Ibáñez en los 20, por Grove y Dávila en los 30 y por Allende y Pinochet en los 70 y 80 del siglo XX) con el falso pretexto de combatir a los grupos económicos (“derecha económica”), a los más ricos y privilegiados. Es un reordenamiento social corporativo bajo una política fascista, pero conservando aún apariencias demoliberales.


Concluimos esta parte con una contundente cita del Presidente Gonzalo: “Cuestionamiento del parlamento es una posición básica del fascismo que apunta contra estructura estatal demoburguesa tradicional, sustentada en la negación de los principios, libertades y derechos establecidos en el siglo XVIII, que postula la organización corporativa y potencia al máximo la violencia reaccionaria, todo en función de la más desenfrenada dictadura de clase de la burguesía…” “Históricamente, el fascismo se ha desarrollado más en momentos críticos para el viejo Estado, principalmente cuando la revolución amenaza derrumbar el caduco orden dominante pero el fascismo posterior a la II Guerra Mundial no puede, hasta hoy, desenvolverse abiertamente como tal, ni menos cuajar la corporativización, pese a sus múltiples intentos y ‘teorizaciones’: ‘corporativismo democrático’, ‘democracia de participación plena’, ‘democracia social’, etc.” (1991)


Las tres tareas contrarrevolucionarias

Tres son las tareas contrarrevolucionarias más importantes que los distintos sectores de la reacción, en medio de colusión y pugna, han venido aplicando hace años: Reimpulsar el capitalismo burocrático, reestructurar el Estado y conjurar la revolución. Estas tareas se aplican al servicio del imperialismo yanqui principalmente. Son tres tareas insoslayablemente unidas.


1. Reimpulsar el capitalismo burocrático

El 2021, el Banco Mundial publicó un informe sobre Chile (“Piezas para el desarrollo. Notas de política para Chile”), en el se sienta lo siguiente: “El bajo crecimiento de la productividad, alimentado por una falta de avances continuos en reformas estructurales y el fin del boom de los commodities, llevó a una desaceleración del crecimiento que promedió solo 2% en los seis años anteriores a la pandemia del COVID-19.” Luego agrega: “El progreso en equidad también quedó estancado, afectando no solo el crecimiento de la productividad sino también la cohesión social.” “Esto dejó a una gran parte de la sociedad desconectada del desarrollo y explican algunas demandas del estallido social de 2019.”


Este órgano mandatado por el imperialismo yanqui evidencia las necesidades que tiene EEUU para que sus semicolonias aporten con más capitales para sortear la crisis en que se encuentra. Las “reformas estructurales” apuntan en el mismo sentido de este gobierno, que cuenta con más legitimidad que el de Piñera. El problema de la productividad tiene que ver con como explotar más al proletariado y al pueblo. Todo esto demanda para el Banco Mundial mantener los equilibrios macroeconómicos, estimular el crecimiento y la productividad.


Por otro lado, la autonomía del banco central se buscará dejar inalterada. FA, PS, INN se alinearon para eso. El banco central desde 1925 ha sido una herramienta que de forma creciente ha servido para profundizar nuestra condición semicolonial.


Boric, Tellier, Vallejo y cía., PS y FA, oportunistas y revisionistas se federan para restituir un grupo de la fracción burocrática de la gran burguesía. Ellos mismos, arribistas, caminan a convertirse en fracción burocrática de la gran burguesía, lo que algunos historiadores pequeñoburgueses llaman “empresariado de Estado”. Defienden los intereses del capital monopolista estatal (no es capitalismo de Estado). Estos mismos intereses se expresan en sectores de la Convención que postulan la nacionalización de la minería u otros recursos. Esto no eliminará el capitalismo burocrático, si no más bien intentará reimpulsarlo y sacarlo de la profunda crisis general en que se encuentra como lo constata el propio Banco Mundial. Esta burguesía burocrática busca recuperar el terreno económico ante el cual retrocedió en 1973. Engels ya se refirió en el siglo XIX que la nacionalización de empresas de capitales particulares no es socialismo. Capital monopolista sea estatal o particular no pierde su naturaleza de clase, y es una relación social de explotación sobre las clases revolucionarias, sobre el pueblo.


Sobre esto mismo el Presidente Gonzalo señalaba “…no basta que un régimen ataque a la oligarquía o plantee reivindicar las riquezas naturales o hable de entregar la tierra a quien la trabaja para que se le tenga por revolucionario; puede tratarse, como cuando Leguía hoy día, de una renovación de burguesía intermediaria y desarrollo del capitalismo burocrático.” (PG, La problemática nacional, 1974)


2. Reestructuración del Estado

Se reestructura el Estado chileno para amortiguar los choques entre las clases. El problema central para las clases reaccionarias decíamos más arriba es cómo defender y mantener el viejo Estado. El Estado chileno, este poder situado aparentemente, por encima de la sociedad y llamado a amortiguar el conflicto y a mantenerlo dentro de los límites del ‘orden’, necesita urgentemente ser reajustado, una reestructuración, a fin de que las clases en pugna en la vieja sociedad no se devoren a sí mismas.


Ahí donde el Estado estructurado de acuerdo a la situación particular de la lucha de clases en un momento dado se debilita o algunas de sus funciones se descompone, surge el riesgo de que los antagonismos desborden los causes construidos políticamente para contenerlos. Ese es el momento que se impone la reestructuración del Estado.


El gobierno de Boric ha venido haciendo anuncios de toda especie, pero todos tienen como tarea principal pacificar el país. Buscarán aplicar un conjunto de medidas para sofocar la lucha de clases, corromper a los sectores más combativos de las masas con falsas promesas de cambio o someterlos con cárcel, represión y muerte. La futura ministra del interior ha venido haciendo un persistente llamado a pacificar el centro de la capital. Busca crear opinión pública para golpear más fuerte la protesta popular y deslegitimarla, sirviendo los planes contrarrevolucionarios. El gerente de este podrido y viejo Estado, Gabriel Boric Font, impostando su nuevo tono de voz despota, advierte que se tiene que respetar el estado de derecho en la IX y VIII región. El gabinete escogido está a la medida del imperialismo yanqui. El ministro de hacienda es un archiprobado vasallo norteamericano.


Afirman que la Convención Constitucional es la continuación del “estallido social”. No pocos convencionales a cada momento en los medios de comunicación enrostran su participación en el “estallido”, y que la lucha y disputas políticas en la Convención es la heredera de la lucha callejera violenta de las masas el 2019.


Existen claras tareas contrarrevolucionarias que debe cumplir Boric como buen siervo del imperialismo y de las distintas fracciones de la gran burguesía. En secreto, como expresión de su estilo sibilino ha llegado a acuerdos con el imperialismo yanqui, tomando partido por ellos en la guerra de agresión del imperialismo ruso sobre el pueblo ucraniano.


Los revisionistas de la camarilla Tellier/Carmona/Vallejo han participado antes en los gerenciamientos concertacionistas, tienen larga experiencia de traficar con los intereses del pueblo. En la tarea contrarrevolucionaria de reajustar el Estado, como empedernidos oportunistas, buscan no solo “rodear” la Convención con las movilizaciones, si no más bien corporativizar el movimiento de masas.


La pretendida profundización de la democracia, la participación del “movimiento social” en el nuevo gerenciamiento forma parte de los reajustes para corporativizar a las masas. Es una tarea contrarrevolucionaria esta reestructuración del Estado, pues necesitan contener, desviar o “institucionalizar” la lucha de clases, la corporativización es una viejo sueño de un sector de la gran burguesía y sus representantes, es una forma de golpear la creciente protesta popular en campo y ciudad, en especial la lucha armada del campesinado pobre mapuche. Pero esta falsa democratización no tiene nada que ver con la verdadera solución a los problemas fundamentales de nuestro país, como lo es el problema de la tierra, la semifeudalidad, el dominio imperialista y el capitalismo burocrático, problemas que solo serán resueltos con una revolución de nueva democracia mediante la guerra popular.


3. Conjurar la revolución

Boric sostuvo respecto a la lucha mapuche que “es un tema en el cual tenemos que hacernos cargo, de un conflicto entre el Estado chileno y el pueblo nación mapuche” añadió además “nosotros hemos decidido un camino, que es el camino del diálogo, y ese diálogo le va a molestar a quienes creen que a partir de la violencia o del enfrentamiento se pueden conseguir cosas”. Dijo que “es un conflicto histórico y político” no solo de orden público. Recientemente el subsecretario del interior Manuel Monsalve (Partido “Socialista”) se refirió a la lucha mapuche e indicó que el mandato de Boric es “recuperar el diálogo, recuperar la presencia la presencia del Estado, y asumir que aquí tenemos un conflicto político de alta complejidad” agregando que “creemos que es muy coherente lo que está ocurriendo en la Convención Constitucional, donde se está escribiendo que nuestro país sea plurinacional, se están escribiendo derechos políticos de los pueblos originarios”. En otra intervención sostuvo que “no queremos imponer, pero creo que también hemos sido claros”… “vamos a utilizar la herramienta del diálogo, no somos partidarios, ni compartimos las imposiciones, no compartimos las amenazas y no compartimos la violencia”. Días después, luego de analizar hechos de violencia rural y declaraciones de organizaciones de resistencia mapuche juntó a un “Comité Policial” (reunión con el General Director de Carabineros, con el Director Nacional de Orden y Seguridad, con el Director de Inteligencia, y de la PDI el Subdirector de Inteligencia, Crimen Organizado y Seguridad Migratoria y el subdirectos de Investigación Policial y Criminalísticas) Monsalve remató diciendo: “vamos a conversar y a dialogar con todos aquellos que estén disponibles a alcanzar la paz y la tranquilidad que merece todo el territorio nacional”, “bajo amenaza y bajo hechos de violencia no hay posibilidades ni de diálogo ni de acuerdo con el Gobierno” “quienes toman los caminos de violencia, decirles que hay otro camino, que a nosotros nos parece que el camino del diálogo es el camino que permite enfrentar el problema estructural que hay en la Región de La Araucanía y en el sur de Chile” además de anunciar que combatirán la pobreza y la desigualdad territorial, es decir, una estrategia contrainsurgente para tratar de ganar almas y corazones cabalgando sobre las necesidades de las masas del campesinado pobre mapuche, para seguir de forma escalonada las medidas represivas y aunque anuncia no prorrogar el Estado de Excepción la militarización de la zona es una cuestión que se denuncia hace años.


“La guerra de baja intensidad plantea: ligar lo militar a lo político; ligar acción militar a reformas sociales y económicas; desenvolver la acción militar complementada por inteligencia, operaciones psicológicas, acción cívica y control de la población y de los recursos; y legitimación, lo cual demanda respeto a los derechos humanos.” Siendo el respeto a los DDHH una mera declaración de buenas intenciones.


Las medidas que se han venido adoptando contra la justa y correcta lucha armada del pueblo mapuche, son las que adoptarán tan pronto la lucha se desarrolle en el resto del país, tanto en campo como en ciudad.


Cuando se plantea conjurar la revolución, es conjurar los riesgos de la revolución, es conjurar que esta se eleve a una forma más alta de lucha, es decir que se desenvuelva mediante la guerra popular, es la continuación de la lucha de clases pero por medios bélicos. Sin embargo no puede haber guerra popular ni victoria de esta, sin auténtico Partido Comunista, sin Ejército guerrillero popular, sin frente revolucionario, tres instrumentos fundamentales para llevar la victoria hasta el fin. Hoy los comunistas de Chile, los marxistas-leninistas-maoístas necesitan reconstituir el Partido que fundara Recabarren hace 100 años. Solo con un estado mayor reconstituido el proletariado y el pueblo podrán triunfar. Es por ello que conjurar la revolución además de “pacificar” el país, exige a las clases reaccionarias conjurar la reconstitución del Partido Comunista, como partido marxista-leninista-maoísta militarizado. En perspectiva las tareas contrarrevolucionaria apuntan a que no se integre la revolución chilena con la ideología científica del proletariado, el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo y los aportes de validez universal del Presidente Gonzalo. Pero es inevitable que el movimiento de las masas hondas y profundas, que la protesta popular violenta se desarrolle en la dirección de fundirse con el movimiento comunista que impulsa la reconstitución. Tácticamente es un problema de tiempo más tiempo menos, pero estratégicamente constituye una necesidad histórica y política.


Por ello el viejo Estado, a través de su nuevo gobierno, se apoya y se apoyará aún más en la “guerra de baja intensidad”, en conquistar almas y corazones, en declarar el supuesto fracaso del socialismo y la caducidad del marxismo, o traficar con un pseudomarxismo para continuar la explotación y opresión del pueblo, es decir, podrido revisionismo como el de la camarilla tellier-carmona.


Tratan de hacer pasar como “revolución” un nuevo gobierno y la Convención Constitucional (puras ilusiones), para de esta forma conjurar la inevitable verdadera revolución democrático-nacional que el pueblo necesita y demanda. Es por ello que la reestructuración del viejo Estado, sin poder eliminar o barrer con una nueva constitución o un nuevo gobierno el carácter de dictadura conjunta de grandes terratenientes y grandes burgueses, al servicio del imperialismo, tendrá que desenvolverse tarde o temprano bajo una democracia burguesa más reaccionarizada o bien bajo un régimen fascista que lleve adelante la corporativización del movimiento popular. Boric se debate entre estas dos salidas reaccionarias y desde ya su gobierno evidencia posiciones fascistas y corporativistas que van tomando cuerpo en el texto de la nueva constitución.


El camino del pueblo: revolución democrática

No han logrado pacificar a las masas con falsas promesas de reformas cuyos costos sabemos finalmente recaerán brutalmente sobre la clase y el pueblo. En todo el país la protesta popular evidencia hace más de una década un ascenso sostenido de sus expresiones más violentas. Dentro de esta tendencia histórica y política se presentan flujos y reflujos, siendo un punto alto en la marea la rebelión de octubre del 2019. Este levantamiento revolucionario de masas tuvo en las banderas mapuche un símbolo de la rebelión. Esta identidad tiene que ver con la violencia revolucionaria que vienen desplegando las masas de campesinos pobres mapuche, una rebelión armada que se desarrolla principalmente contra la gran propiedad terrateniente (entre ellas los latifundios forestales).


El motín es embrión de la conciencia política, la explosión del 18 de octubre, su carácter fundamentalmente violento, encierra cuestiones claves acerca de la violencia revolucionaria de masas. La continuación de la rebelión de octubre, en perspectiva estratégica y militar, es la insurrección armada en las principales ciudades como parte integral de la guerra popular, en donde campo es principal y ciudad complemento. La lucha armada del campesinado pobre mapuche (principalmente de este) antecedió al levantamiento de 2019, y fue precisamente un símbolo de la rebelión. La rebelión de octubre forma parte en síntesis de la lucha de clases por la conquista del poder por la clase y el pueblo. Sin estado mayor revolucionario, sin un Partido Comunista militarizado esto no se logrará jamás.


Ya lo decía Recabarren, nada podemos esperar del parlamento, nada podemos esperar de las elecciones, nada podemos esperar de los tribunales de justicia y mucho menos de los gobiernos (civiles o militares) generados bajo la vieja sociedad. El proletariado y el pueblo nada pueden esperar de sus opresores solo cadenas. Hoy, las elecciones, las instituciones demorepresentativas sirven para hermosear al viejo y podrido Estado terrateniente-burocrático. En cambio, el proletariado se tiene así mismo para emanciparse, y al lograrlo emancipará al conjunto de la humanidad. Pero necesita de su Estado Mayor, su Partido, Partido Comunista militarizado, partido sustentado en el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo.


Las expectativas y la avalancha de ilusiones que provocan la demagogia electorera tarde o temprano terminarán aplastando al propio oportunismo dejando firmemente en pie la esperanza del pueblo en un mañana sin ricos ni pobres, sin explotados ni explotadores, grandes avances que solo podrán darse de la mano de la guerra popular, único camino posible para llevar la victoria de la revolución de nueva democracia hasta el fin, avanzar de forma ininterrumpida al socialismo y mediante revoluciones culturales al dorado comunismo.


Existe en el país una realidad poderosa, esa realidad es la masa, con una grandiosa historia, ignorada, pero cada vez que se pone en pie la tierra tiembla, la reacción cacarea aterrada, solo con sangre han aplacado su furia, y los lacayos oportunistas buscan desviar y entorpecer la marcha de las masas. Masas campesinas, masas obreras. De forma creciente más sectores de masas van comprendiendo la necesidad de la violencia, de su organización y elevación hacia más altas formas de desplegarla. Esto va en perfecta armonía con que la revolución es tendencia histórica y política en el país y en el mundo. Son tiempos de guerra.


Decíamos que ha sido un tema clave para la corporativización la “participación” y los “movimientos sociales” en la situación política actual. Pero la protesta popular no se detendrá, a pesar de que el Gobierno oportunista bregará por desviar, apaciguar y contenerla. Nuestra tarea es unirnos a lo hondo y profundo de las masas básicas, a las masas pobres para movilizarlas y desarrollar la protesta popular.


El camino del pueblo es luchar contra esta corporativización defender sus conquistas y alcanzar otras. Avanzando hacia el inicio de la guerra popular, única forma de destruir sus principales enemigos y alcanzar la victoria de la revolución democrática.


Una auténtica revolución demanda la demolición del viejo Estado, la confiscación de la gran propiedad de grandes burgueses y grandes terratenientes, la expulsión del imperialismo y la confiscación de sus bienes, cuestiones básicas para avanzar en la aplicación del programa de nueva democracia. Para ello deben estar muy claros los blancos de la revolución: el imperialismo principalmente yanqui, la semifeudalidad y el capitalismo burocrático.


Abril de 2022 




martes, 29 de marzo de 2022

29 de Marzo: El origen del día del Joven Combatiente

 

¡VIVAN LOS JÓVENES COMBATIENTES! 


Cada 29 de marzo las masas salen a las calles a conmemorar con protesta popular el Día del Joven Combatiente, donde homenajeamos y recordamos a quienes han dado su vida en la lucha contra la explotación y el fascismo. 

Su origen se remonta a la resistencia contra la junta militar fascista, donde cientos de jóvenes populares derrochaban heroicidad en las calles enfrentando a las fuerzas represivas, para derribar con la revolución al tirano Pinochet. Se decreta este día en honor a cuatro combatientes que dieron su vida un 29/03. 

Mauricio Maigret, de 17 años, militante del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), apoyó el levantamiento popular de Pudahuel. Estos levantamientos hicieron temblar a la junta militar en esa época. Su función era la de realizar contención en el ataque a la Subcomisaría Teniente Merino. Fue en esa situación cuando las fuerzas represivas llegaron y él tuvo que cumplir la misión de cubrir heroicamente a sus compañeros, siendo alcanzado por dos balas de armas automáticas que le quitaron la vida. 

Rafael y Eduardo Vergara Toledo de 18 y 20 años, militantes del MIR, al igual que su hermano mayor Pablo, que perdería la vida 3 años después. Fueron ejecutados por Carabineros previo a una acción armada, siendo duramente criminalizados por la prensa monopólica. Ambos hermanos tenían una participación activa tanto en la Villa Francia como en su vida estudiantil. 

Paulina Aguirre, de 20 años, militante del MIR. Del mismo modo que con Eduardo y Rafael, se trató de un montaje que buscaba disfrazar la política de aniquilación de los militantes que luchaban contra el régimen militar. Fue asesinada en el Arrayán, en la casa en que ella vivía. 

Hoy reivindicamos a estos jóvenes combatientes y creemos que su lucha fue totalmente justa y, es más, continúa. 

Como enseña el marxismo, todo Estado es la dictadura de una clase por sobre otras, pudiendo esta dictadura (en Chile, dictadura de grandes burgueses y terratenientes) tener distintas formas, ya sea un gobierno demo-liberal o un régimen militar fascista. Es por esto que, si bien el gobierno cambió de forma, el sistema de Estado sigue igual, siendo el pueblo oprimido por las mismas tres montañas: el imperialismo, la semifeudalidad y el capitalismo burocrático. Las muertes de Macarena Valdez, Camilo Catrillanca y Manuel Gutiérrez a manos de la represión y todos los abusos posteriores al 18 de Octubre de 2019 por militares y la policía contra civiles son ejemplo de lo anterior. 

Por esto, es necesario que más jóvenes populares sigan el ejemplo de estos combatientes que con violencia revolucionaria buscaban construir una nueva sociedad. Se requiere que la juventud popular se organice por la revolución y no se deje embaucar por los electoreros que ven en la misma legalidad terrateniente-burocrática una salida. 

La situación revolucionaria en el país se desarrolla cada vez más, por lo que se requiere desarrollar la creciente protesta popular, desbordando la legalidad, y forjar en medio de la lucha de las masas, la organización que una a los pobres del campo y la ciudad y los guíe a construir el nuevo orden al servicio del pueblo y destruir el viejo y podrido Estado por medio de la violencia revolucionaria, tal como hoy ocurre con las Guerras Populares en India, Turquía, Perú y Filipinas. 

¡A CONMEMORAR CON LUCHA EL DÍA DEL JOVEN COMBATIENTE!

miércoles, 16 de marzo de 2022

PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA (MAOÍSTA) LLAMA A SEMANA INTERNACIONAL ANTIIMPERIALISTA (23 - 29 MARZO)

 ¡En el espíritu del Internacionalismo Proletario!

 

 10 de octubre 2022

 

PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA (MAOÍSTA)

Comité Central

Comunicado de Prensa

10 de marzo de 2022

Observemos Semana Antiimperialista del 23 al 29 de marzo

¡En el espíritu del Internacionalismo Proletario!

Vamos a celebrar el día antiimperialista este 23 de marzo, el 90 aniversario del día del martirio de los camaradas Bhagat Singh, Sukhdev y Rajguru ahorcados por los británicos en India, en el contexto de luchas antiimperialistas latentes en todo el mundo. mundo. El martirio es un símbolo de la conciencia antiimperialista. El imperialismo ruso hizo una guerra de agresión contra Ucrania, que es el resultado de la contienda imperialista entre EE. UU., la UE y Rusia en las antiguas repúblicas de la Unión Soviética. El pueblo de Ucrania está dando una fuerte resistencia con el espíritu del antiimperialismo a esta agresión. Este es también el 53º aniversario de la formación del Nuevo Ejército Popular del Partido Comunista de Filipinas (CPP). En la ocasión el CC envía saludos revolucionarios al CPP & NPA, a todos los pueblos oprimidos y nacionalidades oprimidas del mundo que luchan contra el imperialismo y les desea éxito en sus luchas. Rinde humilde homenaje a todos los mártires de estas luchas. Hace un llamado a los partidos maoístas, a las organizaciones populares y a los diversos movimientos revolucionarios, democráticos y de liberación nacionalidad para que emprendan programas en la ocasión con un espíritu redoblado en la lucha contra el imperialismo.

Después de que terminó el colonialismo británico y la India logró la falsa independencia en 1947, al igual que en los países atrasados, el imperialismo impuso la explotación neocolonial en nuestro país. Las reformas del GLP de 1991 permitieron aún más la penetración imperialista.

La crisis económica y financiera imperialista iniciada en 2008 sacudió al mundo entero. Para salir de la crisis el imperialismo está poniendo la carga sobre los países atrasados ​​y la clase obrera y las clases medias de los países capitalistas. El imperialismo pensó que era necesario desplegar fuerzas paramilitares para reprimir las crecientes luchas contra la explotación imperialista y el BJP fascista brahmánico hindutva para instigar el nacionalismo falso.

Las políticas de explotación imperialistas se implementaron mucho más agresivamente desde que BJP llegó al poder. La burguesía burocrática compradora y las fuerzas de los grandes terratenientes en nuestro país semicolonial y semifeudal entregaron la economía de nuestro país totalmente a los imperialistas junto con ellos. Se ocuparon de la desmonetización, GST, leyes agrarias, elaboración de memorandos de entendimiento para el saqueo de los recursos naturales, leyes antiobreras, anulación del artículo 370 y 35A en Cachemira, implementación de CAA y otras leyes draconianas similares, supresión del movimiento revolucionario a través de la ofensiva SAMADHAN-Prahar. y allanando el camino para establecer el 'Estado hindú' al dividir el país sobre la base de la religión.

Los capitales imperialistas entraron a nuestro país en forma de inversiones de cartera y están saqueando toda la capital de nuestro país. Incursionó en el sector de infraestructura y licitó Municipios y Corporaciones a nombre de ciudades inteligentes, trajo puertos a nombre de Sagarmala, invirtió en la construcción de carreteras en todo el país y en proyectos de energía y Ferrocarriles. Por otro lado, el gobierno está privatizando los Seguros, la Banca y los Ferrocarriles, los imperialistas, la clase burguesa burocrática compradora están tomando las tierras en sus manos a través de las tres leyes agrarias y se están implementando otras políticas traidoras.

'Make in India', Start Up y otras cosas similares que el BJP está gritando no sostienen la economía del país sobre bases sólidas. El 'crecimiento orientado a la exportación' lo convierte en un eslabón en la cadena imperialista y como proveedor de repuestos manufacturados para las multinacionales imperialistas. O bien queda por ser una planta que ensambla repuestos. Con este tipo de producción, el país estará absolutamente bajo el control de los imperialistas.

La devastación de la naturaleza por parte de los imperialistas está creando pandemias como Corona como parte de su política de guerra. Durante el período Corona, las economías están totalmente reestructuradas. Con esto, el sector no organizado, el campesinado y la clase media se encuentran en serias dificultades. Las personas del mundo y del país están gastando lakhs de rupias en tratamiento. El dinero público se transfiere a los capitalistas burocráticos compradores e imperialistas en nombre de la compra de vacunas y otras medicinas.

Lenin dijo que el imperialismo significa guerra. Los imperialistas quieren la guerra para superar la crisis. Como parte de ella, el imperialismo se entrega a varias guerras en su contienda económica, política y geográfica. Se intensificó la contienda entre EE.UU., Europa (OTAN) y Rusia, China. Rusia está haciendo una guerra de agresión contra Ucrania. Las clases dominantes de nuestro país dependen de los imperialistas para sus necesidades militares, por lo que no condenan la agresión de Rusia a Ucrania ni el papel de la OTAN en el liderazgo de los Estados Unidos. Están sirviendo a los EE. UU. en QUAD que podrían iniciar una guerra en nuestro país en el área del Indo-Pacífico en un futuro cercano.

Mientras los capitalistas burocráticos compradores como Ambani y Advani ayudan a los imperialistas a acuñar dinero, el 70 por ciento de la gente está en la más absoluta pobreza. La gente de todo el país está luchando contra las políticas de explotación.

Los agricultores se están convirtiendo cada vez más en trabajadores migrantes y jornaleros. La lucha de los campesinos durante un año contra las tres leyes agrarias propuestas por el gobierno central fue un éxito rotundo. Los trabajadores están en el camino de la lucha contra los cuatro nuevos códigos laborales surgidos en lugar de las 44 leyes laborales existentes. Los nuevos códigos están en contra de los trabajadores en más de una forma. Los trabajadores serán presionados para trabajar, las trabajadoras perderán sus beneficios, como la exención del turno de noche, etc. Los empleados de varios sectores como la banca, la industria y otros sectores públicos están realizando huelgas generales junto con los trabajadores contra la privatización. Estudiantes, docentes y todo tipo de profesionales, pequeños comerciantes, burgueses nacionales dueños de las MIPYMES están inquietos con las políticas de las clases dominantes indias a favor del botín imperialista. Las MIPYMES que dan sustento a casi el 30 por ciento de la población del país y el 30 por ciento del ingreso nacional están siendo arruinadas de manera irrecuperable. Las luchas del pueblo por solucionar los problemas de su vida cotidiana como el alza de precios, contra el desplazamiento provocado por proyectos de las Empresas Multinacionales y de los grandes capitalistas nacionales, las luchas contra los nuevos campamentos policiales contra el Estado también forman parte de lucha de clases antiimperialista. La desmonetización, el GST, las atrocidades contra las personas, los dalit y los pueblos tribales, las mujeres, las minorías religiosas y otros sectores vulnerables están llevando a todos estos sectores al camino de la lucha.

Si bien esta es la condición real de la gente del país, el gobierno emprendió las 'celebraciones' de los 75 años de 'independencia' del país en nombre de 'Azadi ka amrut mahotsav'. El programa no es más que distraer a la gente de los problemas reales. El programa de la 'nueva India' no es más que la agenda del fascismo brahmánico hindutva. La situación exige un cambio genuino en el sistema. El cambio debe ser uno radical que le dé poder estatal a la alianza de las cuatro clases en la dirección del proletariado. La Guerra Popular Prolongada en curso en India muestra claramente el camino para alcanzar el poder estatal. Todas las clases oprimidas, secciones del país deben estar a la altura de las circunstancias para destruir el sistema explotador de los imperialistas, la burguesía burocrática compradora y los grandes terratenientes y alcanzar el poder estatal.

• El CC del CPI (maoísta) hace un llamado a todos los partidos maoístas, clases, secciones y nacionalidades oprimidas del país y del mundo, estudiantes, mujeres, jóvenes, minorías religiosas, docentes, médicos, abogados, todo tipo de profesionales, el nacional burguesía para celebrar a lo grande la semana antiimperialista; levantar la voz contra la invasión rusa a Ucrania, exponer las conspiraciones de los EE. UU. y exigir la terminación de la OTAN; extender la solidaridad a los movimientos populares mundiales antiimperialistas y contra la guerra; defender los movimientos revolucionarios mundiales, las guerras populares y los movimientos de liberación nacional en Cachemira y los estados del noreste y apoyarlos; Transmitir Saludos Rojos al Partido Comunista de Filipinas y su Nuevo Ejército Popular con motivo del 53 Aniversario del Día de su Fundación el 29 de marzo; retomar la agitación y la propaganda con motivo de la campaña anual del ICSPWI por la liberación de los presos políticos; realizar celebraciones de una semana de duración del 23 al 29 de marzo defendiendo el movimiento revolucionario en Filipinas. Celebre reuniones, mítines y seminarios con el llamado anterior, defienda el martirio de los camaradas Bhagat Singh, Sukhdev y Rajguru. Exigir la retirada de todos los memorandos de entendimiento realizados por los gobiernos central y estatal con las multinacionales y los capitalistas compradores nacionales. Extender una fuerte solidaridad a las luchas de los trabajadores, campesinos, tribales, de nacionalidades y minorías. Formar parte de la lucha de clases-guerra popular antiimperialista, anticomprador burocrática burguesa, antifeudal. ¡Lucha contra la ofensiva fascista contrarrevolucionaria de SAMADHAN-Prahar!

Abhay

Portavoz

Comité central




viernes, 25 de febrero de 2022

¡Apoyemos al pueblo Ucraniano!

 

El 24 de Febrero temprano, el imperialismo ruso atacó a Ucrania. Putin envió fuerzas rusas al territorio ucraniano. Rusia anunció que había destruido la infraestructura militar de la Fuerza Aérea de Ucrania. El ataque proviene de varias direcciones, incluidas Crimea y Bielorrusia. El presidente ucraniano Zelenskyy ha declarado el estado de guerra.

Representantes de varios estados, incluidos los yanquis y la República Federal de Alemania, así como la OTAN y la ONU, condenaron hipócritamente el ataque.

El imperialismo yanqui lleva semanas intensificando su intervención militar en Ucrania. Tiene interés en promover el cerco de Rusia y lo ha hecho durante décadas. Rusia no puede dejar esto sin respuesta, sobre todo porque Ucrania es un país con importantes rutas de transporte, acceso al Mar Negro y recursos naturales. El control de esta región es importante para que el imperialismo ruso mantenga su propia seguridad y estatus competitivo con el imperialismo yanqui.

La invasión del imperialismo ruso que ahora ha comenzado es así una expresión clara de las tres fundamentales contradicciones a escala mundial, especialmente la contradicción entre las superpotencias y potencias imperialistas y la contradicción principal naciones oprimidas-imperialismo. Los relojes apuntan a la guerra, porque los yanquis simplemente aceptan que este ataque es impensable.




¡Proletarios de todos los países, uníos!

 ¡Fuera imperialistas rusos de Ucrania! ¡Apoyemos al pueblo ucraniano!

 

El día 23 del presente mes y año, a las 5 de la mañana tropas de aire, mar y tierra del ejército ruso en una operación relámpago han penetrado en el territorio de Ucrania dando  inicio a su guerra de agresión imperialista contra este país, hoy día en su avance se encuentran a las puertas de la capital Kiev con el abierto propósito de derribar al gobierno del país y establecer una administración títere en todos los niveles estatales e imponer la “desmilitarización” del país, esto es ponerlo bajo el protectorado del ejército del Estado imperialista ruso.


Puede sorprender a algunos, que esta guerra de agresión y ocupación del país por la superpotencia atómica imperialista rusa, se haya producido ahora en que esta superpotencia atómica y la superpotencia imperialista hegemónica única, el imperialismo yanqui, como parte del desarrollo de su contradicción en medio de cousión y pugna, habían regresado a la mesa de negociaciones  para discutir un acuerdo general sobre armas estratégicas y demás problemas de “seguridad” y, entre estos, sobre la expansión de la alianza imperialista OTAN a los países que antes pertenecieron al llamado “Pacto de Varsovia”, las ex semicolonias del socialimperialismo soviético.


Pero, no puede ser ninguna sorpresa, si se tiene en cuenta que desde fines de enero los imperialistas yanquis habían hecho público que el imperialismo ruso iba a invadir de todas maneras Ucrania y que para eso era la concentración de más de cien mil soldados en la frontera común de Rusia con Ucrania, haciendo un llamado después a que todos su personal diplomático, ciudadanos, etc. abandonen Ucrania de inmediato y que, pocos días antes del ataque ruso, el genocida presidente Biden y otros altos representantes del imperialismo yanqui y de su instrumento la OTAN, habían declarado en forma categórica que “la OTAN no permitirá que Rusia toque un solo trozo de terreno de ningún país socio de la OTAN”, lo que repitieron en todas las ocasiones y que en caso que Rusia invada a Ucrania se le impondrán las mas duras sanciones económicas. Conocido es que Ucrania no es socia de la OTAN ni de la Unión Europea. Fue un mensaje oblicuo, con el que trasmitieron el mensaje claro que los imperialistas yanquis no iban a arriesgar ningún choque directo con los imperialistas rusos, así se daba carta blanca para que los imperialistas rusos desaten su guerra de agresión contra Ucrania. Los imperialistas yanquis habrían visto su oportunidad de aprovechar la desesperada situación de Putin y los imperialistas rusos para facilitarles  el camino a entramparse en una guerra de ocupación que esperan tenga consecuencias muy similares para los imperialistas rusos que la de Afganistán tuvo para los socialimperialistas soviéticos.


Los hechos expuestos confirman que la contradicción principal en el mundo es naciones oprimidas, superpotencias y potencias imperialistas, contra todos los ataques de los revisionistas de todo pelambre que niegan la contradicción principal para negar y atacar la definición del maoísmo. Esta contradicción naciones oprimidas-imperialismo sigue siendo y será en perspectiva cualquiera sean las circunstancias que pudieran repercutir posponiéndola transitoriamente para luego devenir principal de nuevo.


El que esta guerra de agresión imperialista se produzca en Europa Oriental no niega la importancia de las naciones oprimidas, pudiera desorientar que Ucrania está en Europa, pero ella es uno de los países que eran semicolonias de la URSS. En esos países, no se han desenvuelto revoluciones sino rebatiña imperialista y descomposición revisionista que dio margen a desenfreno burgués, a un desenfreno capitalista, así pasaron de unas manos a otras.


En el caso concreto de Ucrania, ésta quedó transitoriamente bajo el dominio semicolonial  principalmente del imperialismo ruso, a quien entregó sus armas atómicas en 1993 a cambio de proteger su seguridad. Luego en este siglo los imperialistas yanquis, alemanes, franceses y otros en colusión y pugna comenzaron a moverle el piso al régimen pro-ruso dominante en el país y vino la llamada “revolución de color”, luego el restablecimiento del régimen pro-ruso y posteriormente la “revolución del Maidan”, mediante la intervención indirecta de estos imperialistas usando la llamada “guerra de baja intensidad”, con lo que se produjo el cambio de régimen a uno conformado por diferentes grupos de la gran burguesía dependientes de diversos amos extranjeros como el actual sirviente de los yanquis Volodímir Zelenski (desde 2019).


En suma, Rusia dejó de ser el país imperialista principal que oprimía a Ucrania para pasar a ser el imperialismo yanqui, en colusión y pugna con otros países imperialistas, el imperialismo opresor principal de esa semicolonia. Ante esto vino la agresión directa e indirecta (guerra híbrida) del imperialismo ruso en 2014 con la ocupación de Crimea, el establecimiento de dos protectorados rusos en el Bajo Don y el resto del país quedó como zona de influencia del imperialismo yanqui y otros.



Ahora, con su guerra de agresión el imperialismo ruso busca restablecer su dominio, pero no ya como semicolonial sino con carácter de colonial. Esto está por definirse en los momentos actuales.


Ucrania, país oprimido, es el botín de la disputa imperialista. Por tanto en esta situación allí se están expresando no solo la contradicción principal sino también la contradicción entre la superpotencia imperialista hegemónica única, el imperialismo yanqui (el perro gordo) y la superpotencia atómica rusa (el perro flaco), con una economía del tamaño de la de Bélgica y las contradicciones, que se desarrollan también en colusión y pugna, de cada una de estas con las otras potencias imperialistas como Alemania, Francia, etc. Nos remitimos a la cita del Presidente Mao sobre el incidente del Canal de Suez en 1956 (ver discurso del Presidente Mao de 27 de enero de 1957).


Estos problemas que vemos desde comienzos de los 90 del siglo pasado en Europa, lamentablemente no en movimiento de la clase ni del pueblo, sino para pasar de unas a otras manos imperialistas, retrotraen fronteras a cómo eran antes de la II guerra mundial y están atizando nacionalismo. Todo esto confirma lo establecido por el Presidente Gonzalo, sobre Alemania después de la reunificación, que por lo que se vislumbraba y se confirma con todos estos acontecimientos, no iba a ser fácil su tránsito a superpotencia como sueñan. Estos desarrollos dados desde los 90 a la actualidad, estas situaciones rompen los equilibrios derivados de la II Guerra Mundial.


Todo ese dominio imperialista de la URSS en Europa Oriental se desgajó, el Pacto de Varsovia se cayó a pedazos, en el fondo rebatiña imperialista y descomposición del revisionismo. Por tanto el problema era nuevo equilibrio, nueva confrontación y distribución de fuerzas. Esos son los hechos que se están dando hasta ahora como muy bien lo estable el Informe de “La Escena Mundial” del Periódico Internacional Comunista.


¿Qué le corresponde hacer al pueblo ucraniano? Lucha de liberación contra el imperialismo principalmente ruso, guerra prolongada; falla es dirección política pero el proletariado y el pueblo ucraniano tiene larga experiencia de lucha, ha hecho la revolución socialista dirigido por el gran Lenin, ha derrotado la invasión nazi como parte del pueblo soviético y el Ejército Rojo en la Gran Guerra Patria dirigida por el camarada Stalin, así que generarán su dirección política, reconstituirán su Partido Comunista como partido marxista-leninista-maoísta militarizado, en medio de la lucha armada guerrillera contra el invasor desarrollando guerra de resistencia, guerra de liberación nacional como corresponde a la revolución en una nación oprimida.



El Presidente Mao nos llama a:

Unirse para derrocar el imperialismo, el revisionismo y la reacción mundiales, esto hoy día es plenamente vigente. Marchemos firmes y seguros a la Conferencia Internacional Maoísta Unificada para extender la partida de nacimiento a la nueva organización internacional del proletariado.


Mientras haya explotación sobre la Tierra no habrá un mundo nuevo por tanto el problema es destruir el imperialismo, el revisionismo y la reacción, todo sistema de explotación, y necesariamente se edificará el socialismo. Baste ver las experiencias socialistas vividas, barrieron, en pocos decenios, centurias de explotación, obvio que no total y cabalmente porque tiempo faltó pero cómo fue que países tan atrasados como China o la URSS se constituyeron en potencia o superpotencia. Solo el socialismo es capaz de desarrollar las fuerzas constreñidas por el imperialismo, el revisionismo y la reacción mundiales. Otra cosa es que en esos procesos se hayan restaurado y hayan devenido revisionistas, que hayan descaradamente desenvuelto capitalismo; es porque abandonaron el marxismo, porque restauraron el capitalismo, fue porque abandonaron edificar el socialismo, pero también allí se levantará la revolución y el socialismo volverá a ser desarrollado.


Como dijo el Presidente Gonzalo: Todo esto pondera más la contradicción principal y nos lleva a reafirmarnos que las naciones oprimidas son base de la revolución como tendencia principal en el mundo. Insisto, ver esa tendencia como tendencia histórica, como tendencia política y como comprensión que abre paso a la acción transformadora de los comunistas para que logre que se exprese más claramente. Nos reafirma, en síntesis, que las naciones oprimidas son base de la revolución como tendencia principal de la historia.


¡FUERA IMPERIALISTAS RUSOS DE UCRANIA! ¡APOYEMOS AL PUEBLO UCRANIANO!

 

Extraído de: MOVIMIENTO POPULAR PERÚ

Febrero de 2022 

jueves, 24 de febrero de 2022

Guerra en Ucrania: El rol de Estados Unidos, la OTAN y Rusia en el conflicto.

Re-publicamos artículo sobre situación internacional de 2014 del blogspot “Nuevo Perú”.

LA CRISIS DE UCRANIA

Ucrania perteneció al imperio zarista antes de la Revolución de Octubre de 1917, con el triunfo de la revolución proletaria en 1919 en Ucrania, ésta se incorporó a la Unión Soviética. Pasando a ser, como tal, un Estado de dictadura del proletariado y desarrollando la revolución socialista. Con el golpe contrarrevolucionario revisionista de Krushov en 1956, se restauró el capitalismo y la dictadura de la burguesía, con lo cual la ex Unión Soviética socialista devino nuevamente en  una inmensa "cárcel de los pueblos" y el sentimiento de ser ciudadanos soviético fue sustituído por el sentimiento nacionalista antiproletario dominante de "gran ruso", impuesto por el revisionismo como parte de su ideología burguesa, desatando el odio nacional. Con lo cual los revisionistas soviéticos cavaron su propia tumba, siendo estos enfrentamientos al interior del Estado revisionista, una de las causas que aceleró su hundimiento definitivo y su desarticulación. La superpotencia social imperialista, la ex Unión sovietica revisionista, se redujo a la Rusia imperialista. Es decir, quedó convertida en el "perro flaco" y prosiguió como superpotencia imperialista atómica, con un peso económico como el de la potencia imperialista de Italia y basada sobre todo en la exportación de gas, petróleo y otras materias primas y armas.

Ucrania firmó en 1993 el tratado de la Comunidad de Estados Independiente, con lo cual reconocieron su condición de Estado perteneciente a la esféra de influencia de Rusia y su sujeción militar a la misma. Históricamente, el eje sobre el cual se estableció el viejo Estado zarista, del cual es continuación el Estado de la actual Rusia imperialista, es el que va de Kiev a Moscú y que luego se extendió a Petrogrado. Esto hace que el territorio de Ucrania, no sólo la peninsula de Crimea, sea considerada por el imperialismo ruso como su zona estratégica, como su propio territorio, sin cuyo control y dominio, la existencia del mismo Estado ruso como entidad independiente y sobre todo como superpotencia atómica es puesta definitivamente en cuestión.

Por lo anteriormente dicho, desde 1991 a la fecha, todo lo que hace la potencia Rusa respecto a Ucrania es para conservar este estatus y todo lo que hace la superpotencia hegemónica única, el imperialismo yanqui (Estados Unidos - EE.UU.), y las otras potencias imperialistas como Alemania, Francia, Inglaterra, etc. es para suvbertir ese orden acentado sobre bases tambaleantes. No  ha terminado, como se palpa, el período de lucha contra las dos superpotencias. En este período está comprendido lo que se ha venido dando más acentuadamente desde los inicio de la década anterior y que han desenbocado en la actual situación que sacude a Ucrania, a Rusía y al mundo entero.

Entonces allí vemos la contienda de las dos superpotencias imperialistas, está ya no sólo se da por los países intermedios que los separan, sino que ha sido llevada al "propio territorio estratégico" de la superpotencia atómica rusa. Con lo cual, podemos establecer, que la anexión de Crimea (y luego Donetsk y Lugangsk) por parte de Rusia de Putin, es un zarpazo desesperado de los imperialistas rusos bajo su dirección, empuñando la vieja doctrina del "gran ruso" ( como el "pobrecito ruso"), para tratar de mantener el piso que se les derrumba bajo sus pies acelerado por la subversión que impulsan los otros inmperialistas, atizando el odio nacional contra la población rusa y armando las hordas fascistas, que son descendiente políticos de quienes sirvieron a la Alemnania hitleriana contra el país soviético en la II Guerra Mundial, en aplicación del plan de aplastarlos como superpotencia atómica. No es señal de fortaleza sino de debilidad. Pero además, ¿qué nos revelan todos estos acontencimientos de la lucha de clases en esa región?, nos revelan una verdad que se trata de ocultar tras ellos,que es la agudizaciópn de la lucha de clases del proletariado contra la burguesía en ese país, que se está expresando en todas estas décadas, ahora mucho más, como contradicción masas contra gobierno en un país que es arena de contienda entre las superpotencias y potencias imperialistas. Y como falta el Partido Comunista reconstituído, vemos que en este "río revuelto" se aprovechan las diferentes facciones burguesas y los imperialistas para desenrrumbar a las masas de su camino.

Por eso decimos, todos los males sin fin que padece el proletariado y el pueblo en ese país tienen un orígen, una causa, en la restauración capitalista. Por eso, en ese proceso histórico de restauración-contrarrestauración, que allí se está viviendo, lo que corresponde a los comunistas allí es reconstituir su partido, el PC como partido marxista-leninista-maoísta militarizado, que inicie la guerra popular para contrarrestaurar, es la revolución proletaria para restablecer la dictadura del proletariado y seguir desarrollando la revolución socialista. Esto se tiene que hacer en medio de la lucha contra la intervención extranjera, la división del país en esféras de influencia de las superpotencias y potencias imperialistas, contra el reparto del país y las anexiones.

Es necesario aplastar  todas aquellas posiciones que tratan de negar la existencia  y agudización de las tres contradicciones fundamentales a nivel internacional y, principalmente, la contradicción principal, es decir, la existente entre los países imperialistas y los países oprimidos como se expresa otra vez más en la actual guerra de agresión contra Siria.

Lo que se pretende es negar  la mayor maduración de las condiciones objetivas en estos países; que son la base de la revolución mundial y el botín del nuevo reparto en marcha, en medio de la colusión y la pugna imperialista; y por lo tanto el carácter de guerra imperialista de rapiña de todas las agresiones armadas contra los países oprimidos, que lleva a cabo el imperialismo, principalmente el yanqui, solo o en alianza con otros países imperialistas.

La agresión imperialista, la guerra imperialista, el inmenso genocidio y rapiña imperialista contra los pueblos de las naciones oprimidas, como estamos viendo en Palestina, Irak, Afganistán, Mali, Siria, etc., desata la ira de los pueblos que se levantan en poderosa lucha armada y causan el fracaso y atolladero político, moral y por lo tanto militar de los imperialistas. De esta manera, se va desarrollando la nueva gran ola de la revolución mundial. Por eso decimos, la reacción acicatea la revolución. Por tanto, el carácter de clase de guerras de liberación de todas las luchas armadas de los pueblos, sea quien sea, las fuerza que transitoriamente las encabecen.

Además, es necesario para cambiar el mundo, tener bien claro: que la crisis mundial del imperialismo agrava la lucha entre ellos por los países oprimidos y zonas de influencia; que, por consiguiente, los planes que aplican a través de las clases dominantes ligadas a sus intereses, lo que hace es agravar la crítica situación económica en dichos países, en cuya raíz está, su condición de países semifeudales y semicoloniales o coloniales, donde se desarrolla un capitalismo burocrático, base que genera modalidades políticas e ideológicas correspondientes. La crisis mundial seguirá descargándose sobre nuestras sociedades mientras mantengan esa condición y seguiremos siendo el botín de cada nuevo reparto.

El imperialismo no es uno solo, como nos enseño Lenin: existen por un lado un puñado de países imperialistas, ya sean estos superpotencias o potencias, en general, países opresores; y, por el otro, los países oprimidos, que son países coloniales o semicoloniales. Estos últimos sometidos económicamente al imperialismo, pero que poseen una soberanía o independencia formal.

Contrariamente a lo que digan los representantes del imperialismo y sus lacayos revisionistas, como los de la Linea Oportunista de Derecha (LOD) revisionista y capitulacionista, en  -la llamada “liberalización económica”, la “globalización”, “la nueva división internacional del trabajo”, etc. -todo lo que los imperialistas han impulsado junto con las clases dominantes de estos  países, más acentuadamente, en estás últimas décadas-,  no ha cambiado el carácter de los mismos sino más bien lo han preservado y evolucionado (...)

Además, en más de una oportunidad, el Presidente Gonzalo, ha señalado que: Se oculta o encubre el carácter semifeudal de nuestros países, la raíz del atraso sobre la que actúa la explotación imperialista; que después van a disolverlo tras el concepto de dependencia. Se niega la base semifeudal de las sociedades en los países oprimidos y por lo tanto la necesidad de la lucha campesina para barrerla; mientras, por otro lado, se intenta esbozar un anti-imperialismo que, carente de su base natural, la movilización antifeudal del campesinado, se disuelve en palabras y poses demagógicas.
Esto se hace para negar la necesidad de la revolución democrática en los países oprimidos, la necesidad de la guerra popular, que en éstos es guerra agraria (que se desarrolla como guerra unitaria, campo principal y ciudad complemento necesario), para acabar con las tres montañas que las oprimen: el imperialismo, la semifeudalidad y el capitalismo burocrático.

Tenemos que repetirlo, cuantas veces sea necesario: para el marxismo-leninismo-maoísmo no hay un solo imperialismo sino diferentes países imperialistas. Esto es, potencias y superpotencias imperialistas, que se dividen el mundo según sus relaciones de fuerza, económica y por lo tanto política y militar, relación de fuerza que está cambiando a cada momento. Así, hoy hay una superpotencia hegemónica, que es USA; la otra, la ex Unión Soviética social imperialista que quedó como “el perro flaco”, reducida a lo que hoy es Rusia, con un peso económico apenas como el  del imperialismo italiano, pero sigue siendo una superpotencia atómica.

Esto último, es un factor importante que ha de ser tenido en cuenta para estudiar el desarrollo de la colusión y pugna imperialista por nuevo reparto; aspecto clave para los imperialistas yanquis para el mantenimiento de su hegemonía y por lo tanto para todos los otros imperialistas. Porque, sí los Estados Unidos logran, aplicando su plan estratégico para la contienda ínter imperialista con Rusia, establecer su “paraguas nuclear”, y, con ello, consiguen neutralizar la capacidad ofensiva de los cohetes de ojivas nucleares múltiples (junto con la capacidad de guerra espacial) de los imperialistas rusos; entonces, se habrá roto por el lado yanqui, el equilibrio militar (sobre la base de similar poderío nuclear de ambas) que hay entre ellos y Rusia; y los imperialistas yanquis tendrían la capacidad de  atacar el suelo ruso y todo lo demás.

Ese es el plan del imperialismo yanqui, que viene desde la época de Carter y que, con Reagan, se conoció como la “guerra de las estrellas”. Hoy, aparece como reducido al “sistema de defensa anti-misiles europeo con radares de detección y eliminación de misiles”, por ser establecido en “Polonia y la República Checa para “proteger a Europa de un posible ataque de Irán o Corea del Norte”, que está entrabado, porque hay oposición cerrada de Rusia.

Pero no olvidar que, para tener una comprensión clara de la situación en su conjunto y de las negociaciones y acuerdos  diplomáticos, por otro lado, ha sido ampliada la capacidad ofensiva conjunta atómica -yanqui y francesa- ya que se ha ubicado con submarinos nucleares y otros aprestos bélicos más en el Golfo Pérsico y zonas adyacentes del Mar Mediterráneo; con lo cual, están haciendo un rodeo para superar los países intermedios que los separan de Rusia. Por la cercanía alcanzada con su desplazamiento se encuentra en posición cercana y directa para amenazar el suelo ruso, su capacidad defensiva y ofensiva. Pero no es suficientes, mientras por ese lado, sigan existiendo países que los separan, que están en disputa, como Irán y Siria.

Entonces, lo que ambas superpotencias buscan, en el momento, es ganar tiempo para empujar más el desarrollo de las contradicciones en el campo contrario como sucede en la actual “crisis en Ucrania”, en la zona estratégica de influencia rusa, o en las fuerzas subversivas mercenarias de la OTAN en Siria (fuerzas de “oposición”), que se complica, o países imperialistas al interior de  esta Alianza, en los propios Estados Unidos, y para mejorar sus aprestos ofensivos o defensivos.

Sobre las alianzas o alineamientos de los imperialista, tener siempre presente, que tales “alianzas” son siempre circunstanciales y pasajeras, que no hay “bloques imperialistas”, que la contradicción entre ellos es absoluta, los imperialistas están enfrentados uno contra otros por sus intereses. Los imperialistas yanquis no tienen amigos sólo tienen  enemigos, como toda potencia hegemónica en la historia; en esto ver también como se hunden los grandes imperios.

Por ejemplo, en la guerra contra Afganistán o la segunda de Irak (2003) , el imperialismo inglés actuó como el más cercano aliado yanqui, esto no fue por que ambos tengan una cultura anglo sajona. No, ese no fue el fundamento, sino como lo confiesa el mismo Primer Ministro británico de ese momento, el genocida Blair: conscientes dice de que no son más la otrora superpotencia, fue para “asegurar a Gran Bretaña una fuerte posición (…) Esa cercanía nos aseguró (…) una influencia significativa(…) fue correcto. Eso valió en el Cercano Oriente. Y eso valió en mayor medida en China e India”. Hoy (2014), es Francia con Holande, quien prosiguiendo los planes de Sarkosy busca, a la sombra de la superpotencia hegemónica única, se le reconozca su dominio del Mediterráneo, en el eje que va en línea recta desde el Atlántico hasta el Golfo Pérsico, disque que para asegurar a Europa el suministro de petróleo, ver el Libro Blanco de la Defensa de Francia 2009-2014.

Para ellos, no hay principios de la “verdadera amistad”, por el contrario, como nos enseña el presidente Mao, la pugna, la rebatiña imperialista por llevarse la mayor tajada de la torta es absoluta y la colusión de unos con otros es relativa, lo que determina el carácter circunstancial y pasajero de las alianzas imperialistas. Como dijo Marx, ¡Hay del proletariado si la burguesía se pudiera unir!

Los imperialistas violan cuando quieren sus propios acuerdos, su propio derecho internacional, el principio de no agresión. La ley es para que la cumplan los otros, la potencia hegemónica única la usa. Lo que buscan legitimar oponiendo un supuesto principio  o doctrina del “derecho de intervenir”, como lo emplearon en 1999 en su agresión contra Servia para el cambio de régimen político en ese país y la secesión del Kosovo como protectorado imperialista, con el estacionamiento de 50 mil soldados de la OTAN y la limpieza étnica de servios y gitanos, y también lo hicieron así en Sierra Leona.

Repetimos, por que es necesario hacerlo, cuando los imperialistas, solos o coaligados van contra un país oprimido, o contra varios de estos países del  Tercer Mundo, en ese momento no sólo se expresa la contradicción principal, sino también la tercera contradicción, la contradicción ínter imperialista como nos enseño el Presidente  Mao en la  “crisis del Canal de Suez”  a mediados de los años 50.

Por eso, no podemos permitir que nos echen tierra a los ojos. La paz, la armonía, entre los imperialistas son viejas teorías vueltas a contar, como la del superimperialismo, ultra imperialismo, neo imperialismo-neocolonialismo, etc., que según las caracterizó Lenin, son “un sin sentido teórico y un sofisma práctico, que constituyen un método deshonroso, para defender el peor de los oportunismos”. Viejas teorías que, hoy específicamente, apuntan contra la revolución democrática, contra el movimiento de liberación nacional.

Como acabamos de decir, para el marxismo-leninismo-maoísmo no hay un solo  imperialismo sino diferentes países imperialistas, esto es, potencias y superpotencias imperialistas, que se dividen el mundo según sus relaciones de fuerza, económica y por lo tanto militar, relación de fuerza que está cambiando a cada momento. Así, hoy hay una superpotencia hegemónica, que es EE.UU.; la otra, es “el perro flaco”, Rusia, y potencias imperialistas como Gran Bretaña, Francia, Alemania, Japón, China, Holanda, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Italia, España, etc., que en total son sólo un puñado de países opresores.

Sobre esto, es ilustrativo  a modo de ejemplo como un representante del pensamiento del imperialismo alemán, como es el profesor de “ciencias políticas”, Martin Wagner , saca las consecuencias políticas y militares para Alemania de las actuales relaciones de fuerzas entre los imperialistas; en relación al caso del “Affere-NSA”, revelado por el ex-espía Snowden. Este profesor reaccionario contradiciendo a un encallecido revisionista, concluye que pretender “como lo había planteado el Líder de la futura oposición Gregor Gysi (del Partido de la Izquierda)” de “que el gobierno federal trate con los Estado Unidos “al mismo nivel” es vivir en un mundo de fantasía en cuanto a la política de seguridad”, entre otros, porque:

“Desde el hundimiento de la Unión Soviética en 1991 los Estados Unidos pertenecen a una liga, en la cual no hay ningún potente contrincante ni  en lo económico ni tampoco en lo militar. Su parte en el producto bruto interno mundial es del 22 por ciento y con ello todavía significativamente antes de China, que con el 12 por ciento toma el segundo lugar. Visto desde el punto de vista militar, el dominio es todavía mayor: el 2012, el importe de los gastos militares americanos fueron de 646 mil millones de dólar. Esto representa el 41 por ciento de los gastos militares mundiales o el 78 por ciento de los que los estados de Europa, Eurasia, del Cercano y Mediano Oriente, del Norte de África como de Asia en conjunto disponen para la Defensa. Para comparar: el presupuesto alemán para la Defensa fue en 2012 de 40 mil millones de dólares.
La supremacía americana, que fue construida y ampliada desde la Segunda Guerra Mundial, naturalmente que tiene consecuencias para la política exterior y de seguridad (…) En todas las “Estrategias de Seguridad Nacional” de los presidentes Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama (hoy Joe Biden), dadas a conocer, se establece, que los Estados Unidos se dan el derecho,  de perseguir sus intereses vitales, en caso necesario,  en forma unilateral. En la última Estrategia de Seguridad Nacional, que la Casa Blanca ha presentado en mayo de 2010, sobre ello, literalmente dice: “Los Estados Unidos deben reservarse el derecho, de actuar unilateralmente, si la defensa de nuestra nación y nuestros intereses lo exigen”. 

Es indudable que este profesor alemán levanta tanto el “poderío” yanqui, porque es representante de la facción imperialista alemana, que en la actual situación mundial prefiere avanzar  en alianza con los EE.UU., estos son los llamados “atlantistas”. Parece ignorar el poderío atómico equiparable de Rusia y que hay otras potencias que también tienen capacidad nuclear y balística como Inglaterra, Francia (con submarinos atómicos con cohetes con ojivas nucleares) y China. El revisionista Gysi, no “vive en una fantasía” como plantea el profesor alemán “atlantista”; al menos, no es tan fantasioso como los de la LOD revisionista y capitulacionista en el Perú, que plantean que el imperialismo yanqui ha dejado de ser la superpotencia hegemónica única. Lo que este revisionista sugiere al menos, pero no lo dice, al  gobierno de su Estado imperialista, criticando a la ex canciller Merckel, es que al menos utilice la contradicción de la superpotencia atómica rusa, “el perro flaco”, con la superpotencia hegemónica única, el imperialismo yanqui, para que pueda plantar cara al gobierno yanqui en el asunto del espionaje masivo de la NSA contra ellos. Así, en el debate parlamentario,  este revisionista del Partido de la Izquierda (ex-PDS, que fue el sucesor del SED revisionista de la RDA), muestra que buscar representar a sus patrones de la otra facción imperialista alemana, la que es partidaria de un acercamiento o utilización de la contradicción entre el imperialismo ruso y el imperialismo yanqui, para avanzar en la actual situación, en los propósitos del imperialismo alemán de convertirse en el futuro en una nueva superpotencia y pugnar por la hegemonía mundial, estos son conocidos como los de la “Ostpolitik”, o sea de acercamiento o tratativas con Rusia, antes fueron partidarios del acercamiento a la ex Unión Soviética y sus representante más conocido fue Willi Brant (ex-canciller y cabeza del SPD) y su asesor Bahr, otro que se alinea en esta dirección es el ex canciller Schmidt, quien ha recordado hace un par de años que en la época de Prusia, los alemanes fueron aliados de Rusia. Sin olvidar que el también excanciller Schröder trabaja para el monopolio ruso Gasprom.

EL IMPERIALISMO YANQUI  ES UN GIGANTE CON PIES DE BARRO

Al imperialismo yanqui, más que a los otros imperialistas, su propia condición hegemónica lo hunde más. Por su propia naturaleza imperialista y para mantener su hegemonía, lo específico en su caso,  está obligado a llevar varias guerras al mismo tiempo, además de estar presente militarmente en todos los continentes del mundo.
Es un  inmenso costo, aunado al sostenimiento de su inmensa maquinaria militar y de espionaje en estado de guerra; están los costos por los gastos ya hechos en las guerras de agresión y los emergentes, por la “ayuda a los veteranos” y los intereses de los créditos de guerra; sin contar el costo social que le ocasionan en su propio suelo el desprecio a la vida y la dignidad de las masas de poblaciones indefensas ante el genocidio que, como parte del plan imperialista de sojuzgarlas, aplican contra ellas en los países que sufren su agresión.
Como va a ser que no tenga ninguna repercusión en la población de ese y los demás países imperialistas, lo que ya es parte de la cultura dominante, de la moral de los gobernantes, según la cual es justo que el presidente, en este caso el genocida Obama, ordene pulsar un botón para que sus “droner” disparen fuego y acero masivo contra “objetivos” en medio de lugares densamente poblados; luego en los medios son ensalzados estos genocidios, como “gran éxito en la lucha contra el terror”. Después, en las imágenes que propalan aparece un escenario apocalíptico de destrucción y cadáveres destrozados, que luego se sabe pertenecen a niños, ancianos y población civil, como lo hacen a diario.
Esto hacen no sólo en los países contra los cuales les han declarado la guerra y a cuyas Fuerzas Armadas se les niega tal condición y el derecho de guerra, sino que lo hacen también contra países en los cuales llevan una guerra no declarada o secreta como en Yemen, Pakistán, etc. Y lo hacen con plena impunidad, contra ellos no hay ni leyes, ni jueces, ni tribunales nacionales o internacionales que valgan. Por eso nos reafirmamos en que: ¡sólo el pueblo con guerra popular hace justicia!
Y, esta guerra imperialista, necesariamente tiene que regresar a casa, siguiendo el ejemplo del imperialismo genocida, con esa misma lógica,  se producen en casa los asesinatos en masa contra escolares y otros indefensos cometidos por individuos para dar rienda suelta a su frustración.
Pero, lo que es principal, el movimiento contra la guerra imperialista irá en aumento y sumado a la mayor explotación de la clase y a la miseria creciente de las masas en el propio país, todo esto, acicateará de todas manera la agudización de la lucha de clases en los Estados Unidos, como también está sucediendo en todos los países imperialistas, es decir, causando una mayor  agudización de la segunda contradicción, la contradicción burguesía proletariado.
En un largo artículo de un diario ligado al capital financiero alemán leemos: “El impulso keynesiano dado por las guerras a su economía, sobre todo a los grandes monopolios del armamento, de las compañías de seguridad, de la logística de sus tropas y del petróleo, por otro lado, aumentan su endeudamiento interno y externo”.
Los costos para el imperialismo yanqui, según esta fuente, “por la guerra de Afganistán serían U.S.$ 3.103 billones hasta ahora y en el futuro habrá que sumar U.S.$ 3.987 billones; por la segunda guerra de Irak son U.S.$ 3 billones hasta ahora a lo que hay que sumar por intereses acumulados de  los créditos de guerra U.S.$ 7 billones hasta el 2053. Son cifras casi impensables que pesan sobre las finanzas públicas y toda la economía nacional de USA ”. 

 Allí mismo se lee:
 “Finalmente Washington ha tenido un fracaso moral, de haber llevado a cabo una guerra sin ningún fundamento y con sus falsas promesas de libertad ha causado males incalculables, más pesados que los costos (económicos), que también son mucho más altos que lo calculables. El  prestigio de América (USA) está malogrado. De ahí que se le haga tan difícil a Obama, obtener respaldo para un ataque militar contra Siria, el cual debería castigar el ataque con gases venenosos de Damasco: Obama está bajo la larga y oscura sombra de su antecesor”.
Más aún, en este diario escriben respecto a la guerra contra Siria:
“La retenida ofensiva de Obama contra el dictador de Damasco tiene muchos fundamentos (…) Sobre uno de los más importantes casi no se habla: el dinero –o mejor el dinero escaso. América (USA) está altamente endeudada. El limite legal de endeudamiento de 16,7 billones de dólar será alcanzado a mediados de octubre. El país se está recuperando lentamente de una recesión…”

El imperialismo yanqui es el mayor exportador de capitales a nivel mundial, lo que se expresa en desbalances en su economía. El imperialismo yanqui,  es un gigante con pies de barro, con una inmensa deuda externa, de los hogares y empresas y gran déficit comercial. Es pues, el más monopolista, el más parasitario y el que atraviesa por una mayor descomposición que los demás países imperialistas, que también están comprendidos en el mismo proceso de hundimiento-barrimiento.
Tanto en los países imperialistas como en los países oprimidos se fomenta el rentísmo, una forma muy difundida es la inversión en bonos de la deuda que emiten los estados y es el gran negocio de los bancos, de la gran burguesía financiera, de esta manera se promueve la inversión del ahorro privado en la especulación financiera antes que en la producción.  Así, los propios estados, las empresas y los particulares compiten por la compra de deuda estatal. La especulación con los bonos de la deuda, es más patético en el caso yanqui; porque con ellos financia sus guerras de agresión, el gasto militar, inyectando esos capitales en desarrollar más su industria bélica, para trata de impulsar su economía; otra señal de su hundimiento es: que libra sus guerras de agresión, cada vez más, con soldados inmigrantes de los países oprimidos y señores de la guerra de los países ocupados (son dos signos que la historia ha visto en el hundimiento de los imperios, como el romano y el español).

¿CÓMO SE EXPRESA  HOY  LA DISPUTA IMPERIALISTA POR EL TERRITORIO ECONÓMICO EN EL PLANO POLÍTICO Y MILITAR?

-     EL PLAN DEL IMPERIALISMO BUSCA LEGITIMAR SU AGRESIÓN TRAS  SU “OBLIGACIÓN DE PROTEGER”

Entonces, ¿qué se ve? Una superpotencia hegemónica única, los Estados Unidos, que como tal dirige, en colusión y pugna, el nuevo reparto de los países oprimidos, tratando de legitimar su agresión contra estos países, primero, con su “guerra contra el terrorismo” y/o con la “obligación de proteger”, es decir antes como ahora con la defensa de sus “derechos humanos”. Para crear opinión pública nacional e internacional a favor de su guerra imperialista de agresión y en contra de la guerra de resistencia de los países que padecen su agresión y ocupación militar y aislar a las luchas armadas de liberación nacional como “terrorismo fundamentalista”. Es decir para dividir el movimiento anti-guerra imperialista en su propio país y para aplastar sin reconocer la condición de fuerza beligerante a los revolucionarios.

¿Qué más se ve? Un puñado de potencias imperialistas que se coluden en esta guerra de rapiña y que pugnan con la superpotencia yanqui  y entre sí por arrancharse la parte mayor en este nuevo reparto, esto se expresa en los acuerdo y desacuerdos que expresan los gobiernos y parlamentos de estas potencias, con  inclusos diversas formas de oposición, etc.
Entonces, ¿en qué esta el imperialismo yanqui? Está por desarrollar a sangre y fuego su guerra de agresión con un objetivo inmediato (Siria), otro a mediano plazo (Irán) y un objetivo estratégico (Rusia). Ese es el plan del imperialismo, lo cual trata de legitimar, de encubrir o emboscarlo para asegurar su cumplimiento.
El control sobre Siria e Irán tienen gran importancia estratégica para el imperialismo yanqui, no sólo por su situación estratégica con respecto a su objetivo estratégico principal ( Rusia); sino también en la contienda ínter imperialista, para asegurar “por siempre jamás” su condición de superpotencia hegemónica única; al acceder al control estratégico de una de las regiones claves del mundo para la obtención de petróleo para casi todos los demás países imperialistas. Así, tendrían en sus manos el control a voluntad de la llave de la provisión de petróleo a los demás. Y, este segundo aspecto, es por eso el que se presenta como el más problemático para que los yanquis puedan alinear a los demás en su plan contra Rusia. El acuerdo transitorio firmado en los últimos días en Ginebra entre “los cinco más uno e Irán”, no alejan a los imperialistas de sus metas, más bien les ponen plazo para que Irán se someta a sus exigencias. Son los acuerdos en el camino de someterse a la subyugación nacional o la guerra.


El plan del imperialismo no es la búsqueda de acuerdos o consensos, muy por el contrario (basado en su fuerza militar y el despliegue de estas en posición de combate), antes del golpe bélico buscan aislar nacional e internacionalmente al agredido, paralizar por medio de su propaganda y acción diplomática la defensa del agredido, lo acusa de todo para desprestigiarlo, para pintarlo como bandido y después tratarlo como tal;  para paralizar su capacidad material (desarme), dividir sus fuerzas (el frente nacional) y desmoralizarlo. Para impulsar las fuerzas partidarias de la subyugación nacional y la capitulación ante el imperialismo. Entonces el plan del imperialismo no son “los acuerdos de paz”; eso, no sólo es una estupidez, sino la repetición de lo que dijo la LOD en el Perú, que la “paz era una necesidad del imperialismo” (ver  las “cartas…” de la patraña). Por eso, lo que hace el agente de la reacción que ha usurpado la web “SR”, es sembrar confusión, servir a la guerra imperialista y tratar de desviar a los comunistas en el cumplimiento de la tarea de la reorganización general del Partido.

Eso es lo que estamos viendo en la actual intervención imperialista contra Siria y en la preparación del mayor genocidio con ataque militar directo en marcha contra este país. Los imperialistas tratan por todos los medios, incluidos los diplomáticos, de cambiar la correlación de fuerzas militar sobre el terreno a favor de las fuerzas de la agresión militar que dirigen con oficiales propios, comandos, asesores, armamento, paga de las fuerzas armadas “opositoras” que han levantado, para negociar en base a lo ganado en el campo de batalla el nuevo estatuto de ese país y el “gobierno de transición” a su servicio, como lo devela la propia intervención del ministro de Exteriores Kerry en el senado yanqui.
Kerry dijo, que si ellos no atacan entonces se beneficiaran las fuerzas islamistas que forman parte de estas “fuerzas armadas opositoras”  y dirigidas por ellos. Parece sin sentido ¿no? Pero tiene sentido, si se ve que con la actual conformación de fuerzas armadas “opositoras” no van a poder ganar y menos  mantenerlas muy disciplinadas para sus planes de una “nueva Serbia” en Siria. Tratan de sacar lección de lo que sucede en Libia.
 Pero el imperialismo yanqui no atacó y se beneficiaron con el acuerdo, pues con la amenaza del ataque inminente, creíble, lograron el acuerdo de desarme parcial del gobierno sirio de Asad, al que fue llevado por su valedor (Rusia). Con el acuerdo, los imperialistas yanquis, ganaron en “legitimidad” y el tiempo necesario para recomponer su frente interno y externo (ambos en problemas como hemos visto en las fuentes periodísticas citadas anteriormente en la parte 3.). Y, lo más importante, de acuerdo al propio Kerry, tiempo necesario para abordar el asunto de sus “fuerzas opositoras”. El tiempo que necesitan para reorganizar esas fuerzas mercenarias lacayas (“opositora”), centralizando el mando político y militar de las mismas bajo su férreo comando para luego golpear .
Golpear de tal forma, que permita a estas “fuerzas opositoras” tomar la iniciativa e imponer su  salida “negociada” para dividir el país en zonas de influencia (siguiendo su “modelo yugoslavo”). Para, en el paso siguiente, engullirse a Irán. Eso es lo que está tras el “acuerdo de destrucción de armas químicas” de Siria. Entonces el papel de Rusia es haber empujado más al gobierno de Asad a la capitulación y con ello legitimar la agresión, reconociendo que el monopolio de la posesión y uso de las armas de destrucción masiva” (ABC Armas) les corresponde a los imperialistas. Tal como en el caso de Irán. Los imperialistas rusos a cambio quieren seguridades para ellos, dicen si ya no hay peligro en Siria y en Irán, entonces ya no es necesario el “paraguas nuclear europeo”, los yanquis dicen: ¡No! Ya no tendrían la capacidad de fabricar armas atómicas, pero todavía están en posesión de cohetes balísticos de largo alcance. Todo esto revela lo que está detrás.  Pese a las componendas la cosa sigue.
Los imperialistas no quieren una Siria unida en esa zona estratégica y  en las fronteras de su protectorado, el Estado sionista de Israel.  Pese a todo el imperialismo yanqui y sus aliados están perdiendo en Siria esta “guerra civil”. Lo develó la propia resolución del senado norteamericano que autorizó, antes del acuerdo de desarme parcial,  cuando acuerda dar un plazo de 60 días a Obama para la “acción militar contra Siria” y  fija el objetivo político de la mayor  agresión y genocidio: “cambiar las relaciones de fuerza en beneficio de la oposición” (según informaron los diferentes medios en el mundo el día 6 de setiembre ). No es pues por el uso del “gas sarín” u otro por parte del régimen contra la población civil, eso no les importa para nada.

El nuevo reparto se hace de acuerdo a la relación de fuerzas entre los imperialistas

Pero el nuevo reparto se hace de acuerdo a la relación de fuerzas económica, política y militar entre los imperialistas, es decir de acuerdo a la correlación de fuerzas entre ellos. Por eso, antes y después, la situación será de tensión entre ellos, “el Primer Mundo está en redefinición” (P. Gonzalo en el Tercer Pleno).  Las potencias imperialistas bregan por convertirse en nuevas superpotencias y así poder pugnar por la hegemonía mundial para poder ocupar el lugar que hoy ostenta el imperialismo yanqui e imponer a través de una nueva guerra mundial (que sería la tercera) un nuevo orden mundial y un nuevo reparto.
Pero, lo que se desarrolla ahora, viene desde comienzos de los años 90. Están en nuevo reparto de los países oprimidos, que estuvieron sometidos a la ex Unión Soviética social imperialista, que se hundió sin que haya sido derrotada en una tercera guerra mundial. Todos los acontecimientos de alguna importancia, desde comienzos de los 90, hasta el que está en marcha en Siria, bélicos y no bélicos, acaecidos  en el Este de Europa hasta las ex repúblicas soviéticas de Asia y en el Medio Oriente, Golfo Pérsico y Afganistán, lo demuestran hasta la saciedad.

 ¿Quién dirige éste nuevo reparto? El imperialismo yanqui, en su condición de superpotencia hegemónica única

Hoy es Siria donde todavía, la superpotencia atómica Rusia, mantiene su influencia, luego seguirá Irán, que es cuestión clave en todo esto, pues el imperialismo yanqui quiere recuperar lo que perdió en 1979. Sin perder de vista que el objetivo estratégico del imperialismo yanqui en esta colusión y pugna imperialista es neutralizar y luego aplastar esa condición de superpotencia atómica que todavía ostenta el imperialismo ruso.
¡No! Todavía no es la China social imperialista por su todavía baja capacidad ofensiva en relación a las demás potencias imperialistas. Que en los últimos años, fuera de sus anillos de defensa territorial sólo ha sido capaz de desplegar fuerzas militares para llevar a cabo una “acción policial anti-piratería” en Somalia.  Con China todavía aplican la contención y prima la colusión, pero la pugna es absoluta, como entre los demás imperialistas. En la región del Golfo, China no tienen desplegada ninguna fuerza militar y sus empresas en Irak, por ejemplo,  están bajo la protección militar del imperialismo yanqui, así como su  aseguramiento del suministro energético de esta región.
Lo último, los revisionistas chinos actuando, como Krushov en la crisis de los misiles en Cuba (1961), aventurera y capituladoramente,  establecieron una nueva zona de seguridad aérea que se sobreponía con las de Japón, Taiwán y Corea, luego los imperialistas yanquis enviaros dos aviones de combate que se pasearon en la zona establecida por China, lo mismo hicieron los imperialistas japoneses sin pedirles ningún permiso. Cuando los del Ministerio de Defensa de China, para salvar la cara, dijeron que ellos habían acompañado a dichos aviones de combate, los imperialistas japoneses dijeron que China no tiene aviones de combate capaz de acercarse a los suyos. Ver que en el Sudeste de Asia la India es usada para contener la penetración china en Nepal y los demás países limítrofes  por ese lado.
 En lo económico Rusia todavía no se ha recuperado, como afirman algunos, ahora en 2013, en plena recesión mundial afrontan agudos problemas que se reflejan en devaluación del rublo en comparación con el Dólar, el Euro y el Yen japonés y un aumento de la inflación y la baja de los precios de las materias primas en el mercado mundial. No se recupera desde que a comienzos de los años 70 se profundizó la crisis económica de la ex Unión Soviética, en que su economía cayó más abajo que la del imperialismo italiano, la cuarta economía de Europa occidental. Hoy ocupa el 11vo lugar a nivel mundial y su PBI supera apenas el de Italia. Rusia además de ser el segundo país exportador de armas, después de los Estados Unidos, exporta ante todo gas, petróleo y metales y es importador de maquinarias, transporte pesado, productos químicos y electrónicos y productos electro-técnicos. Es exportador de capital. Además es necesario sopesar los siguientes hechos:

“Tiene una reserva de 500 mil millones de dólares y una necesidad de recuperación en todos los terrenos de las inversiones cercana a esa suma, lo que lo conduce a una extrema necesidad de capitales y a un fuerte desarrollo inflacionario. Naturalmente, Rusia se esfuerza después de la caída de los precios de petróleo y gas, en obtener un mejor margen en ese sector, para así poder comprar la tecnología y mercadotecnia occidental. Por eso, es bastante dependiente del desarrollo de sus propia base de materia prima (…) La difícil situación financiera de Rusia es especialmente  clara en el sector Defensa, si bien todos los otros sectores se encuentras en similar situación (en 2009, nota nuestra) (…) La situación objetiva en el sector militar de la Federación no dan base para demostración de Poder mundial y señales amenazantes. El presupuesto militar fue en 2007 de 35 mil millones de USA-Dólar, el presupuesto militar de los EE.UU. es de alrededor de 547 mil millones de USA-Dólar y de Alemania de alrededor 37 mil millones de USA-Dólar (…) La necesidad de armas de las Fuerzas Armadas rusas es extremamente alta, después de largos años de baja financiación. De las consecuencias de la actual crisis económica ha sido golpeada, sobre todo, la Fuerza Aérea. El inventario de aviones entre 2002 y 2010 va a bajar de 5100 a 2000. Todos los MiG 29 deben ser sacados del tráfico. 70% de todos los campos de aterrizaje necesitan de una urgente reparación general. Un comandante de regimiento gana menos de 600 Euros (mucho menos de lo que gana en Perú un general con ese mando de tropa, nota nuestra). El más grande problema para la mantención de la oficialidad es el problema de la vivienda. Para 122,000 oficiales les falta todavía la vivienda, pese a que el gobierno federal alemán para el retiro del Ejército Soviético de la ex RDA les facilitó un programa de ayuda de mil millones de Euros. La corrupción –un problema general del país- es también un mal del ejército. En 2008 quedaron consentidas para cumplirse sentencias penales contra 290 oficiales y ocho generales. No hay dinero para equipamiento con uniformes simples, y el 40% de los edificios de las Fuerzas Armadas necesitan renovación urgente. Viendo los problemas financieros, no es posible pensar en una completa reforma militar que es de urgente necesidad. Los anuncios del aumento de fuerza bélica que de tiempo en tiempo provienen de Moscú no se pueden tomar literalmente(…) El número de reclutas disponible no es suficiente para cubrir las plazas de soldados vacantes (…) La federación Rusa es junto con los EE.UU.  la mayor potencia nuclear del mundo. Esa posición no cambia  tampoco, pese a que su potencia económica es como Alemania, Francia o Inglaterra” (6).  La cita es un poco larga, pero en muchos casos preferimos hacerlo con sacrificio de la agilidad de exposición, pues es uno de los propósitos del presente trabajo el combatir la desinformación y falseamiento de los hechos que presentan los imperialistas, reaccionarios y revisionistas, de los que se sirve el derechismo para tratar de desenrumbarnos.


El imperialismo yanqui superpotencia hegemónica única y enemigo principal de los pueblo del mundo


LA BASE ECONÓMICA DE LA CONTIENDA IMPERIALISTA

Hay que ver cómo va esta contienda, partiendo de la base económica, como lo haremos en las páginas siguientes. Sin perder de vista que el primer mundo está en redefinición; que se expresa en como se va produciendo el hundimiento de la superpotencia hegemónica única, imperialismo yanqui, en un largo proceso con florescencias pasajeras y recaídas pero seguro; como la superpotencia atómica rusa busca recuperarse a largo plazo; como otras potencias imperialistas del segundo mundo le pisan talones, dentro del proceso de hundimiento-barrimiento en que se encuentra el imperialismo por la revolución mundial cuya base son los países del Tercer Mundo.
Nosotros, tal como nos enseña el Presidente Gonzalo, somos partidarios de la teoría del Presidente Mao de “tres mudos se delinean” para establecer la estrategia y la táctica de la revolución mundial y, por tanto, somos contrarios a la teoría revisionista de Teng de los “Tres Mundos”, que no es otra cosa que ponerse a la cola de una de las dos superpotencias.
 Hay que ver, qué consecuencias ha tenido la crisis mundial de 2008, y la actual recaída, para la hegemonía del imperialismo yanqui y las pretensiones de sus rivales; como hay que tener en cuenta, lo ya tratado, sobre como se desenvuelve el capitalismo burocrático que impulsa el imperialismo en los países oprimidos coloniales y semicoloniales, de acuerdo a las condiciones económico-sociales allí reinantes. Todo dentro del actual proceso de mayor maduración de las condiciones objetivas para la revolución mundial.